Víctimas de la Guerra de Irak:
Una investigación de la revista "The Lancet" publicada en octubre de 2006 eleva a 655.000 el número de víctimas en Iraq debido a la invasión y posterior ocupación por parte de Estados Unidos y sus aliados. De esta cifra, 601.000 murieron directamente por la violencia: el 14%, 91.700, en atentados suicidas; el 57% por arma de fuego, más de 373.000; y un 20%, más de 137.000, en ataques aéreos. El resto, 54.000, por la precaria situación creada por la ocupación. El total de muertos equivaldría así al 2,5% de toda la población del país. El estudio, llevado a cabo por médicos iraquíes, con el patrocinio de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), obtuvo la cifra de la extrapolación de las entrevistas realizadas a 12.801 residentes en 1.849 hogares iraquíes. Posteriormente un estudio de una agencia privada de encuestas británica, ORB (publicado por el periódico inglés "The Guardian" el 16 de septiembre de 2007), situaba el número total de muertos en 1.200.000 Respecto a los muertos de la coalición las cifras se conocen con exactitud. Según datos oficiales y a fecha de septiembre de 2010, entre los militares ocupantes han muerto más de 4000 estadounidenses, un centenar de británicos y otros 100 soldados de otras nacionalidades durante la ocupación de Iraq.
Destrucción del legado universal de Irak, patrimonio de la Humanidad:
Las autoridades del gobierno de los Estados Unidos fueron advertidas repetidamente en cuanto al posible daño de piezas irreemplazables a causa de las bombas y los cohetes teledirigidos norteamericanos o de la inestabilidad que vendría luego de la guerra y del derrocamiento del gobierno iraquí, pero no hicieron nada para prevenirlo. Esta acción constituye una flagrante violación de la Convención de La Haya de 1954 que protege los tesoros artísticos en tiempo de guerra y que fuera adoptada en reacción al saqueo Nazi de la Europa ocupada durante la Segunda Guerra Mundial. Por lo menos el 80% de los 170.000 objetos almacenados en el Museo Nacional de Antigüedades en Bagdad fueron robadas o destruidas durante el saqueo que siguió la ocupación militar de Bagdad. El Museo fue el único más grande almacén de materiales de las antiguas civilizaciones de la Mesopotamia, incluyendo a Sumeria, Akadia, Babilonia, Asiria y Caldea. También preservaba objetos de Persia, Antigua Grecia, el Imperio Romano y varias dinastías Árabes. El Museo tenía las tablillas del Código de Hanmurabí, quizás el primer sistema de leyes del mundo y textos cuneiformes que son los ejemplos más antiguos de escritura-poemas épicos, tratados matemáticos y recuentos históricos. Una biblioteca completa de tablillas de arcilla que no han sido descifradas o investigadas, en parte por las sanciones y el bloqueo impuestos por los Estados Unidos que restringieron los viajes a Irak. Otra pérdida significativa se ha dado por el incendio alrededor de la Biblioteca Nacional, la que contenía decenas de miles de viejos manuscritos y libros y periódicos desde el Imperio Otomano hasta el presente. Las salas de lectura de la Biblioteca y los estantes fueron reducidos a ruinas humeantes. Irónicamente, la única esperanza de que algunos tesoros arqueológicos hayan podido salvarse es que hallan sido sacados del museo antes de la guerra y llevados a una u otra de las residencias privadas de Saddam Hussein y su familia. Gran cantidad de artefactos de oro fueron depositados para salvaguardarlos en el Banco Central de Irak, pero también ese local fue saqueado e incendiado.
Engaño y necesidad de rectificación del Sr. Sesmero: Posiblemente el Sr. Sesmero, (que defendió encendidamente en Guadalhorce televisión aquella invasión durante más de 1 hora, fue un engañado más de los que creyó que aquellas armas de destrucción masiva existían. Debe pedir públicamente perdón por haber contribuido a propagar aquel engaño, aunque él mismo fuera uno de los engañados, por las terribles consecuencias de esa Guerra. También debe pedir perdón por tratar de convencer a los alhaurinos que la invasión de Irak era necesaria. IU aprecia el legado del Sr. Sesmero, aunque sea insignificante comparado con las vidas y el patrimonio universal perdidos en Irak. Sólo si el Sr. Sesmero rectifica y pide públicas disculpas, IU aceptará que lleve su nombre una institución cultural pública en Alhaurín de la Torre. |