En un breve espacio de tiempo hemos tenido en Alhaurín la visita de dos consejeros, medioambiente y empleo, todo un detalle, pero en ambos casos sus visitas se han centrado en las canteras. Sin embargo, para los verdaderos problemas de los laurinos no aparece un consejero ni por accidente. La primera consejera llegó para anunciar hipócritamente lo bien que iban los trabajos de restauración, y el segundo vino para poner como ejemplo de seguridad en el tajo a una empresa extractora de áridos que se supone incumplió esta premisa cuando de manera clandestina, y durante años, no existió para las administraciones.
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Ambas maniobras, vulgares de lavado de imagen canteril y tapada de vergüenza institucional, son claros ejemplos de que tanto PP como PSOE huelen el poder del dinero y olvidan como viene siendo habitual al que los puso en ese lugar: el ciudadano. Por cierto, el consejero de empleo, el muy ilustre, anunció a bombo y platillo, tras quedar prendado por lo seguro que están los trabajadores de la restauración de las canteras, que la siniestralidad laboral ha caído en Málaga un 11% el último año. Un insulto a nuestra inteligencia, o una tomadura de pelo, se desprende de estas declaraciones, teniendo en cuenta que los andamios del tajo llevan ya tiempo vacios y esta es la causa, y no la buena labor del consejero y sus costosas e inútiles campañas, de la bajada porcentual de muertes en el tajo. Quizás pasa lo mismo con la restauración de las canteras, no hay siniestros porque en ello apenas se trabaja o trabajan pocos.
Pero como decíamos antes, cuando el problema se centra en los servicios a los ciudadanos, los consejeros tiran por la circunvalación y se olvidan de los laurinos. Sería interesante que nuestra consejera de Sanidad se diera un paseo por el centro de salud y compruebe de primera mano las carencias en servicios básicos que padece una población de cuarenta mil habitantes. La población más joven de Málaga no posee un pediatra de guardia y de los que atienden a los menores solo uno tiene esa especialidad, el resto son médicos de familia. Cuarenta mil habitantes y un término municipal extensísimo con una sola ambulancia, a riesgo que algún día ocurra una desgracia por simple irresponsabilidad. Solo hay un especialista, ginecólogo, y la puntilla la encontramos en un centro de salud que se ha quedado pequeño donde las consultas deben ser compartidas en muchas casos por dos médicos. La situación es lamentable.
Tampoco nos vendría nada mal que otro consejero, el de educación, se pegara un paseo y comprobara de primera mano la actual situación de varios centros escolares del municipio con unas instalaciones que dejan bastante que desear si de una educación de calidad queremos hablar. Centros sin gimnasios o espacios deportivos sin cubrir, comedores sin espacio suficiente para el alumnado, transporte público insuficiente, entre otras muchas carencias, y algo que quizás nadie se ha parado a pensar, somos un gran municipio sin ningún centro bilingüe, ya sea de plena o media inmersión al inglés. Otras de las grandes mentiras a las que nuestra Junta nos tiene acostumbrado, como el decreto aprobado en 2004 por el que se comprometía que todo nuevo centro escolar inaugurado a partir de esa fecha sería bilingüe. Algo a lo que se han habituado con suma facilidad, porque hasta ahora les ha salido gratis, aprobar leyes y decretos sin recursos para llevarlos a cabo.
Somos un municipio que ha pagado un precio muy alto con su entorno para que el desarrollismo inmobiliario, ese que nos ha llevado a la ruina por la burbuja provocada, se haya convertido en el único motor económico de los últimos años, esquilmando nuestra sierra de manera cruel e irreversible, y a pesar de ello seguimos siendo marginados en lo más básico a lo que tenemos derecho. Tenemos un gobierno local del PP con unas excelentes relaciones con la Junta (PSOE), algo asombroso en el actual panorama político, pero a pesar de ello el entorno canteril tiene más capacidad de persuasión que nuestro Ayuntamiento a la hora de convocar consejeros, y los ciudadanos seguimos pagando este despropósito. Comunicación y portavocía UPyD (Alhaurín de la Torre) cl.alhaurindelatorre@upyd.es
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