La crisis financiera mundial nos hubiera afectado, pero y gracias a la masiva construcción en estos años atrás, estamos más tocados. En los últimos diez años en España se ha construido más que en Alemania, Francia e Italia juntas. No lo digo yo, lo dicen en Bruselas, sede del parlamento europeo y, entonces, avisados estábamos. Basamos nuestra economía en la construcción y veíamos como el Sr. Aznar gritaba a bombo y platillo el "España va bien". Con tono irónico voy a tener que pensar que España fue bien dos veces, una desde el año 39 al 75 y otra desde el año 96 al 2004. En ambas etapas casi no supimos nada de los sindicatos, en la primera etapa porque estaban prohibidos y muchos sindicalistas fueron asesinados y en la segunda etapa porque Aznar casi no habló con ellos. Alguna vez en mi vida he escuchado que con Franco había trabajo y que no había paro. Es normal si sumas los que fusiló, encarceló, los que se exiliaron y los que más tarde se fueron a trabajar fuera de España, pues, pensándolo así, te lo crees. También, muchas empresas vinieron de fuera a España porque éramos mano de obra barata. Qué eficacia tuvo el gachón para acabar con el desempleo de la época.
Un residuo del franquismo fue el Sr Aznar que se llevó alguna huelga general, intentó acortar derechos a los trabajadores y tuvo la valentía de acusar a muchos parados de su propia situación de desempleo, pero no pasó nada. Nadie criticó a los sindicatos. Todo estaba camuflado con el auge de la economía y parte de la clase obrera trabajadora imitó a la clase alta. Digo yo.., "clase obrera trabajadora"...,¡perdón!, en España no existe clase obrera trabajadora o muchos no se consideran como tal. Hemos vivido unos años de derroches o de vivir por encima de nuestras posibilidades y ahora cuesta ajustarse. Grandes sueldos, casi todo en dinero negro, poca cotización, pero eso daba igual, lo importante era tener la cartera llena de dinero e intentar pagar a Hacienda lo menos posible. Hacienda, el gran enemigo de muchos españoles..., los mismos que quieren a España ahora más que nunca. El tener una buena casa, un buen coche y vestir con ropa cara era el símbolo de un triunfo a corto plazo. Parte de la clase obrera aprovechó de pleno el tirón de la "santísima construcción" y derivados de ella sin saber o sabiendo que esta fiesta terminaría tarde o temprano. Se cerraron pequeños negocios para convertirlos en inmobiliarias, ¿cuántas había en una misma calle?, se dejaron trabajos fijos para ir a poner ladrillos, ¿cierto?. Padres que sacaron a sus hijos de los institutos y se los llevaron a trabajar con ellos. ¿Verdad? En alguna ocasión escuché a alguno vacilar que su hijo en poco tiempo había conseguido más que él en toda su vida laboral, ¡increible! Gracias a una política irresponsable de reventar y vender el suelo hasta su fín, muchos pensaron que iban a llevar el mismo nivel de vida hasta su jubilación.
En aquellos tiempos, ¿alguien se acordaba de los sindicatos? ¿alguien se preocupó por sus condiciones laborales? Casi nadie se preocupó si le pagaban por convenio o qué liquidación por despido y paro le podía quedar. La sorpresa viene cuando llega la crisis, muchos acostumbrados a ganar tanto y cotizar poco, el desempleo que les queda es bajo. La culpa de esta situación, de quién,¿de los sindicatos? Durante muchos años era raro el día que desgraciadamente perdía la vida algún trabajador en una obra. Los sindicatos, ¿hacían algo?, sí, se manifestaban y denunciaban a muchas empresas, y los trabajadores, ¿qué hacían?, miraban hacia otro lado. El exceso de horas incrementaban los sueldos pero también provocaban estrés, cansancio y fatiga laboral. Un trabajador que lleva un ritmo de trabajo de 13 ó 14 horas diarias es más propenso a tener un accidente laboral que otro que trabaja 8 horas diarias, desgraciadamente, muchos perdieron la vida. En este país un trabajador para ganar dinero tiene que inflarse de hacer horas extras. Aquí en Málaga he conocido a sindicalistas que fueron apedreados en obras por advertir las consecuencias del exceso de horas de trabajo. El mismo trabajador increpaba a los sindicalistas para que se fueran de la obra, ahora serán los mismos trabajadores que critican a lo sindicatos porque dicen que no hacen nada. En España siempre ha habido una baja afiliación sindical, nos hemos acostumbrado a que nos lo den todo hecho y que se movilizen otros por nosotros. Si el trabajador estuviera más unido probablemente la cosa sería diferente. En cualquier empresa, antes y ahora, el trabajador se implica poco en asuntos que repercuten a sus derechos y condiciones de trabajo. Muchas veces los comités de empresas se ven sólos por falta de apoyo. Muchos se creen que los comités son dioses del olimpo que todo lo que piden se les da porque sí. Con esto no digo que hayan representantes o liberados sindicales que se toquen los "coones", pero, ¿son todos iguales? En muchas ocasiones la empresa tiene la capacidad de poner en contra a los trabajadores con sus representantes, utiliza el miedo como arma letal y el divide y vencerás funciona a la perfección. El trabajador tenía que interesarse más por sus derechos y poner más medios para defenderlos. Derechos tenemos, realmente, ¿lo s conocemos? Afortunadamente no todos los empresarios son iguales. Muchos se han tenido que ajustar el cinturón al igual que sus trabajadores y otros u otras, sobretodo las grandes empresas, han estado acostumbradas a un alto beneficio económico que ahora quieren seguir manteniendo como sea. El tener menos beneficio no es suficiente, hay que tener el margen de ganancias de años atrás y si no se cargan a parte de la plantilla o la cierran y se van a algún país con mano de obra barata. ¿Es esto culpa de los sindicatos? El colmo de los colmos es el Sr Díaz Ferrán, presidente de la patronal. El jefe de los jefes y de profesión sinverguenza. Pidiendo una reforma laboral a su manera que si se llevara a efecto trabajaríamos gratis y pagando por trabajar, más o menos es un decir. Lo que más me indigna es que sigue al frente de la patronal. ¿Como será el resto? Un personaje que le debe dinero a cientos de sus trabajadores y que ocasionó el año pasado la estafa de la aerolinea Aircomet, billetes que vendió sin tener aviones disponibles. Todo un personaje.., ¿los sindicatos también son culpables de esto?
Otro caso muy reciente es la huelga en la minería en Asturia y Castilla León. El ministerio de industria ha dado subvenciones económicas a dos empresas mineras para que paguen las nóminas atrasadas de sus trabajadores. Estas empresas a día de hoy no han abonado ni un sólo euro a ninguno de sus trabajadores. La culpa de esto, ¿es también de los sindicatos?, o de unos empresarios que son unos canallas. Sería injusto decir o pensar que los sindicalistas no hacen nada, buenos y malos habrá, pero hay que recordar que muchos fueron asesinados por luchar por nuestros derechos, ejemplo, el asesinato de los abogados laboralistas de la calle atocha en Madrid en 1977, asesinato que perpetró un grupo de ultraderecha. La misma ultraderecha o derecha, la verdad, no se diferenciarla, que ahora dice que defiende a los trabajadores. Otro problema que se plantea son las subvenciones que el gobierno da a los sindicatos, se pide ahora que se financien sólos y muchos se quejan que no quieren pagar a los sindicatos de sus impuestos. También el gobierno da dinero todo los años a la iglesia católica, que entre sus filas tiene un montón de pedófilos. ¿Qué es peor?, sindicalistas o pedófilos. En los ocho años de gobierno de Aznar pasó igual, se subvencionaba a los sindicatos, ¿porqué no lo cambió?
Muchos trabajadores teníamos que hacer ejercicio de reflexión y asumir los errores que hayamos cometido. Quizás hemos abarcado y vivido muy deprisa sin pensar si esto, "hazte rico en el menor tiempo posible", podría tener consecuencias. Estoy seguro que dentro de veinte años vendrá otro repunte económico bestial y picaremos como tontos. Sí digo, que es injusto que muchos no participamos en esta fiesta, se nos encareció la vida, nuestros sueldos no subieron acordes a subidón económico y pagábamos los impuestos que otros no pagaban. Ahora tenemos que apretarnos y pagar las consecuencias de la irresposabilidad de unos cuantos. Sé que muchos tienen la esperanza que si gana el P.P. las próximas elecciones generales esto va a volver a ser como antes, y creo que no, creo que nada va a ser igual que antes. Auguro tiempos difíciles, saldremos de la crisis tarde o temprano pero como el trabajador no se una, la decepción va a ser bien grande. Ojalá me equivoque. |