La participación ciudadana nace de un ayuntamiento abierto y receptivo, dispuestos a escuchar lo que los ciudadanos y ciudadanas les quieren transmitir para contribuir a mejorar la política y la gestión de los asuntos públicos.
Todo lo contrario de nuestro Ayuntamiento, que hace caso omiso a las quejas y denuncias de los ciudadanos. Acudiendo solo allí donde les aporta un beneficio electoral.
La política debe ser un servicio para el ciudadano, lejos de izquierdas o derechas, lo importante es que los vecinos, hombres y mujeres de todas las barriadas y urbanizaciones, de cada calle o plaza de nuestro pueblo, sean felices, pueda desarrollar su proyecto personal de vida, en igualdad de condiciones, sin que ello suponga el pago de peajes o subordinación al gobierno coyuntural.
Como dice Lydia Tapiero Eljarrat en su artículo (No tiene justificación en absoluto la incompetencia, no cuando somos los ciudadanos los que sufrimos de ella, no cuando supuestamente es el ayuntamiento el que debe trabajar para nosotros).
ALFONSO GARCIA |