Iglesia y Sindicatos a lo largo de estos últimos años, vienen padeciendo un problema común consistente en el detrimento que les supone la reducción continuada de fieles y afiliados. En el primer caso, los creyentes, han perdido constancia en el cumplimiento de sus obligaciones como católicos, ni acuden a los templos con la asiduidad de épocas anteriores. La ausencia de fé es notoria y el problema es grave y de dificil solución. Aunque religión y economia no son conceptos comparables, si está claro que a menos fé, significa menos ingresos fiscales, y por lo tanto, menos presencia en el tejido social. De ahí que en ciertos paises europeos esten recurriendo a la mercadotecnia para recuperar y lograr nuevos fieles. Un dato significativo es que actualmente se calcula que existen 15.000 sacerdotes menos que en 1978. |
Con relación al descenso de afiliados por parte de los Sindicatos, existen multiples razones. En principio, el desprestigio en que han caido dichas entidades es notorio. La mayoria de los trabajadores, por ejemplo, ignoran cual ha sido la labor desarrollada por sus representantes sindicales durante la crisis económica, y pagar por algo (cuota de afiliación) a cambio de nada no convence. Curiosamente, en el año 2007, un 44,3% de jóvenes entre los 16 y 24 años, manifestaron "no saber nada o casi nada" sobre el desempeño de sus representantes en la empresa. Actualmente, ese porcentaje a pasado a ser del 56,8%, 12 puntos más. Los números cantan y las expectativas para CC.OO. y UGT, no son precisamente muy alagüeñas.
Las Centrales Sindicales han perdido 270.000 afliliados en un año pero, lo verdaeramente grave es la escasa credibilidad de los jóvenes sobre los líderes sindicales; nada que ver con sus antecesores Marcelino Camacho y Nicolas Redondo. La exclusiva y sospechosa dedicación de los sindicatos a los trabajadores con más de 45 años e indemnizaciones superiores, provocó la total ignorancia de los despidos masivos con contrato temporal en al año 2009 sin haber conocado ninguna huelga ni protesta alguna. Actuación que lógicamente y con toda la razon no perdonan ni olvidan los afectados. Convendria recordar de cara al 29-S, que en la última huelga de funcionarios del pasado mes de junio, solo fué secundada por el 12,5% y se trata de un colectivo con amplia cultura sindical.
Con relación al presunto apoyo de la Iglesia a la huelga general del 29-S, ciertos medios de comunicación se precipitaron a la hora de dar la noticia sobre la supuesta colaboración, que ha quedado aclarada por parte de la Archidiocesis de Sevilla, matizando que tal postura fué expresada por la Delegación Diocesana de Pastoral Obrera, y "no corresponde a la postura oficial de la Iglesia de Sevilla".
CC.OO. y UGT, tambien pecaron de ligeros al agraceder el citado apoyo de la Iglesia antes de conocer las citas "matizaciones". El Semanario "Pastoral Obrera" se equivoca. La Iglesia es de derechas lo cual no supone ningun desdoro. Una prueba evidente de ello han sido los 40 años que el clero español placeó a Franco bajo palio y no movió un solo dedo cuando se reprimia y encarcelaba a los trabajadores por reivindicar los más elementales derechos. Si de verdad quieren mostrarse solidarios con la huelga del 29-S, lo que tienen que hacer es habilitar unos "Servicios Mínimos" (misas, bautizos, comuniones, extremauciones, etc.) que cubran perfectamente las necesidades de sus fieles.
Que no cunda el pánico. Aquí ya estamos curados de espanto. La aberrante huelga, como todos sabemos, y mejor que nadie Mendez, Fernandez y el mismísimo y atrerrorizado Zapatero no servirá para nada ni aportará soluciones. Cada uno seguirá alardeando de su repugnante orgullo, prepotencia y ambición y los casi cinco millones de parados tragando quina en la cola del paro, pero eso sí, debidamente formados y con la conciencia muy tranquila a sabiendas de que si estan soportando penurias y miserias, es por el bien de España. ¡¡Asco de pais!!
Atentamente. Jose-Tomás Cruz Varela
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