Además usted como abogado debe saber, que no existe en la legislación española ninguna ley o norma que identifique o diferencie legalmente al nativo como un “ser” superior o con más derechos que forasteros o recogidos.
Según la RAE, nativo se define como “Perteneciente o relativo al país o lugar en que alguien ha nacido”. Forastero: “Dicho de una persona que vive o está en un lugar de donde no es vecina y donde no ha nacido. Recogido: Que tiene recogimiento y vive retirado del trato y comunicación de las gentes.
Señor Ortega, yo prefiero quedarme con la palabra ciudadano (natural o vecino de una ciudad).
Yo me siento un ciudadano y vecino al igual que usted de Alhaurin de la Torre, mis cuatro hijos son nacidos, criados y formados en nuestro pueblo, pago mis impuestos, tasas y, porque no decirlo, multas en Alhaurin de la Torre.
No me siento recogido ya que no vivo apartado del trato y comunicación de las gentes, de hecho asisto a casi todos los actos (plenos, actos culturales, inauguraciones, manifestaciones, etc.) que se realizan en mi pueblo y a usted no lo veo nada más que en alguna feria.
Le recuerdo señor Ortega que Alhaurin de la Torre, más conocido hace muchos años como Alhaurin el chico, era un pueblo de unos 5.000 habitantes, y el nombre con mayúsculas de ALHAURIN DE LA TORRE por el que hoy lo conoce todo el mundo es en gran parte gracias a esos casi 30.000 forasteros/recogidos a los que usted hace referencia.
Seguramente a los que se han quedado solo con el final de mi escrito les haya ofendido, les pido disculpas aunque es más que evidente que no era ese mi objetivo, pero usted ha ofendido a los casi 30.000 forasteros/recogidos con el simple hecho de llamarnos así. Me gustaría también recordarle que más del 70% de los votantes de Alhaurin son forasteros/recogidos como a usted le gusta llamarnos.
Hasta hoy tenia un buen concepto de usted, no me gustaría pensar por un solo momento que sea usted de esos de ideologías extremas que empiezan a proliferar por ciertas zonas de Europa, expulsando a los no nativos a sus países de origen por el hecho de ser forasteros o de otra raza. (Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros).
Un cordial saludo. Ramón Guanter
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