Hoy se vota en el parlamento catalán la prohibición del festejo de los toros en la Comunidad de Cataluña, y me da en cierta forma envidia y tristeza. Sobre todo porque una vez más la incapacidad de nuestros políticos impide encontrar una solución para todos los gustos. Envidia me dá el que se pueda realizar una votación como esa en el resto de España, y es que somos cada día más los que no disfrutamos de la sangre de un animal como diversión estival. Todo mi respeto para los amantes de los toros, yo no lo soy. |
Tristeza es que los parlamentarios catalanes busquen con esta medida no el terminar con una tradición que ya no es querida o respetada por la mayoría de los catalanes (de hecho a los más les da igual, y hay más forofos que contrarios) si no una excusa más para diferenciarse del resto de España. "Cataluña no celebrará la fiesta nacional española".
En una muestra más de nuestra forma visceral de hacer las cosas, del todo o nada. En Francia y Portugal se celebran corridas sin sangre. ¿Acaso no sería una forma más digna de terminar con la fiesta de las corridas de toros? Menos festivales taurinos, menos ganaderias, menos toreros.. un buen espectaculo de toreo (para el que le guste), y al final, el torero sale por una puerta y el toro por otra (entiendo a ser sacrificado, sin sufrimiento, para los amantes de su carne).
En realidad no lo voy a echar de menos, aunque creo que para los amantes del espectaculo taurino que estarían dispuestos a renunciar a la sangre y al sufrimiento de pobre animal... creo que sería un debate a abrir ahora, que todavía no es tarde, si no.. cuando la moda de prohibicionismo se extienda, lo mismo se tienen que ir a ver los toros a Francia o Portugal (o a Sudamerica, si loprefieren sudoroso y sangriento). |