 Este escrito va dedicado al Bravo, por el particular interés que tuvo en el juicio de faltas del Juzgado de Instrucción n. 13 celebrado el pasado día 20 de octubre de 2009 en relación a la supuestas lesiones de una trabajadora “canteril”, en los inmorales sucesos protagonizados por trabajadores “canteriles” teledirigidos por sindicatos amarillos y patronales canteras. Este “amoral”, se permitió el lujo de señalar en un escrito, que el Sr. Galán Palmero había dado la “espantá” en el juicio. Se ve que el “lacayo” (Autocalificativo emitido por el mismo sobre sí mismo), ese día fumo mucho “guiston” y mucho ducados. Por ello se vanaglorió y se alegró hasta humedecerse, porque supuestamente el Juzgado de Instrucción n. 13 condenaría al Letrado de la PDSS por una falta. Escribía este “lacayo” un cúmulo de sandeces e idioteces, con inusual pedantería, en relación a este juicio.
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Tuve ocasión de contestar tanta “idiotez” en un escrito publicado en este medio periodístico. Y miren ustedes por donde, la Audiencia Provincial de Málaga en Sentencia del Rollo de Apelación del Juicio de faltas 9/10 del Juzgado de Instrucción 13 de Málaga, emitida el pasado 7 de junio de 2010 otorga completamente la razón al Sr. Galán y establece que “revoca la sentencia declarando la nulidad del juicio oral y de la sentencia recaída en el mismo, debiendose procederse a la celebración de un nuevo juicio oral por Magistrado Juez DISTINTO al que dicto sentencia aquí anulada, y debiendo procederse previamente a emitir con libertad de criterio un pronunciamiento sobre la practica de los medios de prueba propuestos por el apelante (El Sr. Galán Palmero), para el acto del juicio en fecha de 17/5/2007.
Y lo sentencia de esta forma la Audiencia Provincial, porque en ese Juicio se violaron los derechos fundamentales del Sr. Galán Palmero, y entre ellos se produjo indefensión al abogado de la PDSS porque no pudo presentar ninguna prueba en el juicio celebrado, incluso sin su presencia.
Sr. “lacayo” los sucesos del 3F del 2006, que sufrimos pacíficos ciudadanos, organizados, por elementos canteriles, no ha terminado aún. Y como el Bravo “come” y “fuma”, gracias al polvo de las canteras, debe ser menos pedante y menos “idiota” en términos jurídicos. Pues releer sus “payasadas-pedantes” produce hilaridad.
Francisco J. Galán Palmero.
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