Yo había estado pensando bastante en aquello y creía tener la respuesta correcta
- Mis oídos - dije, el sonido, poder oír...
- No- repitió, todavía no tienes la respuesta correcta, porque también hay muchas personas que son sordas y su discapacidad no afecta para que sea feliz.
Siempre creí que era un juego entre nosotras dos.
Pero el día que ella murió, y ante mi dolor, encontré la respuesta...y aprendí la importante lección que ella me quiso transmitir.
- Le dije a mi padre...¿papa sabes cual es la parte mas importante de tu cuerpo?, el entre lagrimas me miro desconcertado...
- No, hija mía, - secándose los ojos - ¿cual...?
- Tus hombros... Intrigado y asombrado contesto... ¿por qué?
Porque todos necesitamos un hombro para poder refugiar nuestro dolor en algún momento de nuestra vida.
En aquel momento me abrazó tiernamente, desconsolado, y entonces comprendí que mi hombro en aquel momento fue el bálsamo para su corazón.
|