En nuestro caso, la "reforma laboral" debe suponer una necesidad que supere toda orientación, de derecha o izquierda, de las formaciones políticas. Reducir la cifra de 4,6 millones de parados es prioritario para Gobierno y oposición. Se han perdido dos años por la demagógica actitud del PSOE comprando el silencio de los sindicatos con vergonzosas subvenciones a cambio del mantenimiento de una falsa paz social, eludiendo el movilizarse en favor de los desempleados, algo que este colectivo y sus sufridas familias, con toda la razón, jamás olvidaran ni perdonaran.
Si realmente el Gobierno pretende crear empleo y terminar con sus burdas manipulaciones, tiene que modificar, entre otros aspectos, todo lo concerniente a la negociación colectiva, aunque ello le suponga una pérdida de poder y representatividad a los sindicatos.
El compadreo Gobierno-sindicatos con sus más de 57.000 "liberados" de turno solo concita repudio e indignación en la sociedad; todo lo contrario a lo necesitado para que mejore el futuro de nuestra economía. Continuar con la misma estrategia solo demostraria una torpe transgresión del más elemental sentido común.
Existe otro aspecto tan necesario o más que contar con una moderna y eficaz "reforma laboral" que se llama "productividad". Este índice en España es un 20% inferior al de la U.E. lo cual dificulta que nuestras empresas compitan adecuadamente con el exterior. Mejorar la formación de nuestros trabajadores, posiblemente sea más urgente que la propia reforma del mercado de trabajo.
Atentamente. Jose-Tomás Cruz Varela |