Nací en el año 1944 en Coín, en mi adolescencia padecí una crisis reumática, que según afirmaban los médicos, era algo raro a esa edad, comentándoles a mis padres que posiblemente, a los 18 ó 20 años, no me podría valer de mis piernas y más aun cuando, vieron que los medicamentos que me suministraban sufrían rechazo por parte de mi cuerpo. Gracias a Dios que se equivocaron, pues sin querer admitir lo que me venía encima, buscamos una solución para tratar mis dolencias. Un día que me encontraba algo mejor, cogí la bicicleta de mi hermano José, y me fui a Guaro, a la casa donde vivía un “Sabio”. Tras comentarle lo que me ocurría, me dijo que tomase nota de un par de recetas a base de plantas medicinales, las cuales aliviarían mis dolencias.
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Las recetas estaban compuestas de plantas como el Gamón, la Ruda, el Madroño, el Romero, el Aloe y no recuerdo que cosas más, una para tomar en infusión y la otra como aceite para masaje. Al llegar a casa pedí a unos amigos que me ayudasen a conseguir todo lo necesario para preparar las recetas que ese hombre mayor me aconsejó, y nada más tener todo dispuesto, seguí sus indicaciones. Dos o tres veces al día me tomaba las infusiones y me daban los masajes con ese preparado aceitoso, en pocos días empecé, a sentir mejoría y en cuestión de un mes y poco más, prácticamente remitieron los dolores. Los resultados fueron inesperados, mi rápida mejoría tras el tratamiento borraron ese futuro incierto que pronosticaban los que me habían atendido hasta el momento.
Desde entonces, he tenido gran curiosidad por saber más de las plantas medicinales. Me he documentado con libros, revistas, experiencias de las gentes, y como no, de lo que hoy día es el “portal de la comunicación”, Internet. A través de este medio, periódicamente les voy a ir relatando mis vivencias y conocimientos sobre las plantas medicinales.
Les saluda atentamente.- Francisco Solano Ríos. |