Recientemente se ha producido un cambio en la dirección de la prisión de Alhaurín que, sin desmerecer al director que yo conocí, don Antonio Guerrero, promete algunas expectativas de mejora en la dura y monótona vida de los internos. Por lo pronto, sabemos que el nuevo director, el señor Marín, procede de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, un técnico altamente cualificado, en la recta final de su carrera profesional, que asume el reto de colocar Alhaurín a la vanguardia del modelo penitenciario español.¿Qué significa esto?. |
| Ni más ni menos que, sin merma de la finalidad de prevención general que conlleva la sanción penal,alcanzar el equilibrio entre el castigo y la reinserción y reeducación del interno, no ya porque lo diga la constitución y la ley y reglamento penitenciarios, sino por una doble razón de respeto a la condición y dignidad humana, y como único camino certero para proteger a la sociedad: recuperar a aquellos de sus miembros que perturban o han perturbado o alterado por las razones -casi siempre tan complejas- que sean el orden y la paz social. Me gustaría que el señor Marín pudiera escuchar las ideas y propuestas que tenemos aquellos que hemos vivido esa cruda realidad porque, estoy seguro, ayudarían a introducir pequeñas modificaciones en el régimen penitenciario de gran utilidad a los fines expresados. |