Recientemente fuí invitado a una cena-coloquio en uno de esos restaurantes tan de moda actualmente, muy fashion, donde entre tanta fusión y diseño no sabes lo que comes, esconden y deforman el sabor del producto pero gesticulas y pones cara de entendido como si todo fuese delicioso....Claro que si entre los invitados se encontrase el maestro Paul Bocuse, autor entre otras publicaciones de "La Cocina del Mercado" o nuestro galardonado Juan Mari Arzak, gastronómicamente, habrian excomulgado al chef del establecimiento, cuyo nombre omito para no engrosar el paro en nuestro ya denostado pais. |
Licencias culinarias aparte y tal como estaba previsto, a los postres, la conversación derivó hacia la polémica reforma laboral que se está "cocinando". Las intervenciones de los asistentes, todos ellos auténticos expertos en temas laborales y económicos de distintas tendencias políticas y profesionales fueron resumidos inteligentemente por una de las tertulianas en los siguientes términos:
Los sindicatos no han movido un solo dedo en favor de los desempleados en estos últimos años y ahora, rugen como el león contra el Gobierno cuando prevén una invasión sobre lo que ellos consideran eufemísticamente su teritorio. Mayor desverguenza imposible.
En otro orden, la credibilidad del presidente Zapatero ya bajó muchos enteros y continua en caida libre, dándese la circunstancia de que ahora actua y decide al dictado del mandato europeo (Ecofin y FMI) y USA (Obama) quienes le estan marcando una "hoja de ruta" con todo tipo de severas instrucciones. A lo largo de estos pasados seis años, ZP, ha venido repitiendo hasta la saciedad su conocido mantra de que nunca se admitirian contratos "con despido más barato", y ahora, será su propio Gobierno, mediante "decretazo" al canto quien incluya las citadas reducciones que tanto condenó.
Tal como está la situación, si el mencionado decreto prospera, la credibilidad de los sindicatos CC.OO y UGT quedará por los suelos y recuperar su ya maltratado prestigio les va a costar sudor y sangre. En este caso, además, Zapatero estará perfectamente vigilado y controlado con lo cual no podrá salirse del guión impuesto por Bruselas y Washington y a las organizaciones sindicales, solo les quedará el nada popular recurso de convocar una huelga general, cuando la sociedad española está totalmente convencida, con nuestra matástasis económica, que no servirá para nada.
La otra alternativa que les queda a los sindicatos podria ser criticar dura y demagógicamente la reforma impuesta por el Gobierno y contentarse con un incremento económico de las subveciones estatales que reciben ciclicamente, todo lo cual no dejaria de ser un durísimo golpe a su ya más que cuestionada imagen, pero la sociedad no puede ni debe seguir tolerando los absurdos controles e ingerencias sindicales que tanto incordian y entorpecen el funcionamiento y prosperidad de las empresas españolas.
Atentamente.
Jose-Tomás Cruz Varela |