En nuestra Andalucía existe una maravillosa fórmula para compartir gastos cuando se sale de cañas con los amigos: pagar a escote, ir a pachas o que cada uno se haga cargo del coste de su consumición. Por el norte dicen algo así como pagar a la romana… hay varias fórmulas, si bien todas expresan, a mi entender, la misma cosa. Que cada persona es igual a las demás, bien sea hombre, mujer, rico o pobre, y aunque es cordial invitar a almorzar a un amigo, pagarle por obligación la cuenta a alguien deja muy mal sabor de boca. |
Esta reflexión viene a cuento de algo. En un diario digital he leído una afirmación de la agrupación socialista de nuestro pueblo, Alhaurín de la Torre. La portavoz del PSOE en la localidad, Patricia Alba, habló sobre una factura del Ayuntamiento de 132 euros –en caso de que haya factura- que representa el gasto de caña y tapa para los concejales ‘populares’ durante la presentación del cartel del Portón de Jazz, que tuvo lugar hace unos días . Según Alba, durante el acto los ediles del PP laurino “se gastaron en consumiciones 132 euros mientras que el resto de representaciones se pagaron sus propias consumiciones”. Sinceramente, no estuve presente. No hice gasto y no pude verlo. Pero me sumo a la propuesta de la oposición, que es la de pedir en el salón de plenos las facturas de protocolo del Ayuntamiento durante este ejercicio, para ver en qué medida he pagado yo la cuenta. Y no escribo esto por despecho, sino para palpar esa austeridad que actualmente los partidos han convertido en territorio común y que se hace ya imprescindible. Quiero ver la factura, pero que, a escote, cada uno pague su cuenta. |