Sin sorpresa, que ya vamos estando a acostumbrados, he tenido la oportunidad de “disfrutar” con unas imágenes grabadas en las fiestas de Alahurin el Grande, donde un grupo de jóvenes apalizan a una pobre vaquilla indefensa hasta dejarla moribunda. Un animal todavía en su período infantil, que ha muerto entre medio de atroces sufrimientos, aterrorizado, a mano de un turba de vándalos y cobardes. |
Pero el mérito no ha sido únicamente de ellos. Detrás de ellos, alentando y manteniendo por intereses propios, el espectáculo (¿o hay que llamarlo tradición?) tenemos a una clase política infame, ruin, perversa , cruel. Una clase política que una vez más, ha ensuciado el nombre de Andalucía y que es vergüenza de todos los andaluces y de todos los españoles de bien. No contentos con organizar esta barbarie, han pretendido justificarla con argumentos tan faltos de consistencia, que darían risa en otras circunstancias, pero no aquí, donde el calado de la tragedia nos ha congelado la capacidad de reír.
Pedir al PP que tome medidas, y que actúe y exija responsabilidades tanto a Juan Martín Serón (Alcalde) como a la Concejala de Fiestas, María Rosa Morales nos parece que va a ser una pérdida de tiempo, porque todos sabemos de qué lado se sitúa el principal partido opositor: en el de la crueldad, el salvajismo, el embrutecimiento y la sangre, pero eso sí, todo adornadito con tintes patrióticos, que eso viste mucho y parece que ayuda en las urnas.
Hace mucho tiempo que la vocación de servicio que se supone debería dirigir el quehacer de nuestros políticos, ha sido sustituida por la avaricia del voto a cualquier precio. Así va España.
Hoy podemos añadir un punto negro más al circuito de la España cañi, tercermundista, cateta y salvaje. Gracias Sr. Serón, gracias Sra. Morales. Pasarán ustedes a la historia como los incívicos gobernantes de un pueblo en otro tiempo estuvo orgulloso de su nombre y ahora se encuentra avergonzado ante medio mundo gracias a su ineptitud, su desvergüenza y su codicia.
Que Dios les perdone, que nosotros no vamos a hacerlo.
Maribel Alvarez
Barcelona |