Zapatero, ejerce un tipo de ignorancia y osadia ofensivas. Vive instalado en su particular inopia y, últimamente comienza a proyectar una imagen tragicómica que le adjudica el tomar decisiones de forma continuada a golpe de impulsos e improvisaciones. Su desconcierto desconcierta a los ciudadanos, y lo curioso, es que protesta cuando le acusan de gobernar a bandazos. Desconfia de todo y de todos. No admite consejos y recela de la mayoria por que cree que le engañan. Su demacrado aspecto físico delata el estado en que se encuentra y el llamado "síndrome de la Moncloa" no perdona.
Tampoco nadie ignora que ZP vive hipotecado por los sindicatos. Le horroriza el que se pueda quebrantar la paz social y su cobardia le impide realizar actos y tomar decisiones con audacia y contundencia como las que ahora se ha visto obligado por mandato de Ecofin, FMI y el mismísimo Obama. Su absurdo optimismo, cada vez es más enfermizo y próximo a la depresión.
Nuestro imprensentable deficit público, índice de paro superior al 20%, incremento de la deuda externa, etc. son, sin más paliativos, el resultado de una lamentable, delirante y equivocada gestión gubernamental, incluido el trístemente famoso "Plan E", que ha supuesto la dilapidación de 13.000 millones de euros para financiar proyectos de los ayuntamientos, que en muchos casos consistian en parchear y hacer descarada propaganga en favor del PSOE.
Para ZP, la crisis existente continua siendo obra de los "especuladores irresponsables" que se dedican a manipular los mercados. Menos mal que por el momento no le ha dado por culpar a los "extraterrestres".
La sociedad, que vive hundida en el más profundo pesimismo, no deja de preguntarse si un pais como el nuestro puede continuar siendo dirigido por un personaje utópico y carente de sentido común. Su empeño por mantenerse en el poder constituye un peligro cuyas dimensiones, posiblemente, no se esten considerando con la seriedad y responsabilidad requeridas. Desde siempre ha sido admitido que "cuando uno es parte del problema, no puede formar parte de la solución" y en este caso, ZP, es el auténtico protagonista del problema con todos los merecimientos y pronunciamientos.
Si no entra en sus cálculos el patriotismo que representa el pedir la dimisión, ya son muchos los millones de españoles que por el bien de la nación le ruegan tenga al menos el valor de convocar elecciones anticipadas cuanto antes. España entera le estará eternamente agradedida y ya tendrá al menos un motivo para "pasar a la historia".
Atentamente.
Jose-Tomás Cruz Varela
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