Cada uno que haga sus conjeturas, pero para mí esa intervención, posiblemente ensayada, aguó un poco la gala pues en ese momento el acto pasó de benéfico a político.
Y digo político porque me imagino que quisieron que fuera eso, en un acto solidario, sabiendo que ha sido el pueblo el que lo ha trabajado; es más que lamentable por aprovecharse de la situación.
Creo que hubo un fallo en ese cheque-pancarta y fue que en los tres logotipos que había en él se echó en falta el de la fundación canteros para completarlo.
Qué contraste, comparado con una fiesta en la Peña El Rebuelo, a favor de Cáritas Parroquial que, con toda la sencillez y humildad, entregaron a dicha ONG un cheque de los normales, con nada menos que 6.585 euros, casi siete mil, fruto de una fiesta benéfica en la propia sede de la Peña.
Todo un ejemplo de cómo se debe hacer este tipo de actos benéficos. Mis elogios a los socios de la Peña El Rebuelo.
Respecto al cheque-pancarta, firmado por el alcalde, habrá que ver cómo lo meten por la puerta del banco para cobrarlo.
Qué lamentable detalle y qué picaresca el numerito del super cheque. Ya ha empezado la campaña electoral.Y falta un año.
Lucía Flores San Nicolás |