En primer lugar, decirle que no es la primera vez que he plantado un árbol, ni será la última y que es un trabajo que me gusta y por eso digo públicamente que quiero plantar un árbol, porque es un ejercicio que practico asiduamente, ya que tengo jardín y macetones, donde planto naranjos, limoneros, cipreses y palmeras canarias, pero en ningún caso he necesitado de cascos ni de petos reflectantes, cuestión que dice usted que es vital para poder plantar un árbol; no señor, eso es que usted ha aprendido a plantar un árbol hace muy poco y en un lugar peligroso y por defecto profesional, educa de mala manera.
En segundo lugar, no acepto dadivas, eso es para los políticos corruptos y menos de aquel que usa los regalos provenientes de dineros ajenos, como si fueran suyos, pera ya conocemos que usted acepta la corrupción generalizada como reseña habitual en los ayuntamientos y que la defiende como normativa, pero no piense que todos pensamos de la misma manera; así que le quede claro que no acepto dadivas.
En tercer lugar, cualquier cosa que viniese de las canteras ilegales o de la fundación de ellos, es motivo suficiente para despreciarlo, ya que todo proviene de una explotación ilegal, realizada por personas sin escrúpulos que han tenido la connivencia municipal a la que usted prestaba asesoramiento. Y aquel que esta metido en el mismo zurrón creo que se hace de la misma condición.
Así, que el hecho de querer regalarme un pino para luego acusarme de aceptar chantajes o de mancillarme por aceptar dadivas de personajes oscuros e ilegales, mejor que no, quédese con el pino y métaselo por … mensajeria a otro convidado que acepte sus dadivas miserables que luego las publicita deshonrando a quien las percibe.
Y como ya le consta que suelo plantar árboles y que quiero y seguiré plantando, le diré que esta mañana he plantado precisamente, por casualidad, un pino y que me he acordado de usted y de su escrito.
Esperando dar el tema por zanjado y dejándole claro que lo venido de usted hacia mí no es bien recibido, ni siquiera la palabra, porque no deseo que me relacionen con usted en nada en absoluto, y es más me dan arcadas cuando veo su nombre dirigiéndose a mí de forma pública, ya que no me gusta relacionarme con personas a las que considero peligrosas por esconderse tras los anónimos y usted los utiliza y muy a menudo. Para mí usted es considerado persona”non grata” tal como le ha considerado una Asociación de Vecinos de nuestro pueblo.
Por cierto, aunque pensaba declinar el Pino, tal como he manifestado, pensaba que por una vez podía cumplir con su palabra y haberlo enviado, pero veo que sigue siendo tan falso como siempre que le he conocido y una vez más ha incumplido su palabra de forma pública. ¡¡ No podía esperar menos!!
Pregúntele mañana a los dignos trabajadores de la fundación por el sorullo, porque yo si soy de los que cumplen la palabra.
Sin acritud alguna, pero respondiéndole en los mismos términos sarcásticos en los que usted innecesariamente me ha respondido, reciba esta y no se moleste en responderme, a no ser que su ego y su vanagloria no pueda contenerse y quisiera demostrar, una vez más, sus ansias de protagonismo y el pisotear el honor de cualquiera por el mero hecho de opinar tal como a usted no le interesa para sus fines mercantilistas y propagandísticos.
Antonio Barba. Desde mi azotea. 24.05.2010 |