Cada vez es más cuestionado el intervencionismo sindical en las relaciones empresario-trabajador. Seria muy interesante averiguar hasta que punto, dicho protagonismo, por ejemplo, en el concepto "sueldos" esten totalmente controlados por los Convenios Colectivos. Tal comportamiento impide que el empleador pueda premiar y distinguir economicamente a aquellos asalariados que lo merecen y si padecer grandes dificultades para desprenderse de aquellos cuyo rendimiento es nulo y lastran la buena marcha del negocio; precisamente los defendidos por los sindicatos. Los vinculados a las empresas por contratos temporales o eventuales, al no afiliarse, entre otras razones, ni les preocupan. |
En otro orden de cosas, da la sensación de que la sociedad en general está olvidando que son los empresarios los que crean empleo y prosperidad en el pais, a no ser qu el PSOE, con su optimista e iluminado presidente a la cabeza, pretenda convertir a todos los trabajadores en funcionarios, eso si, comenzando por las Comunidades Autónomas gobernadas por el Partido Socialista.
Tal como evolucionan los acontecimientos, la sana ambición y competritividad de los jóvenes se está destruyendo, y la figura del "emprendedor", pasará a ser una pieza de museo perteneciente al siglo pasado.
Como final, tampoco parece de recibo el incremento de subvenciones estatales que vienen percibiendo los sindicatos por parte del PSOE, a cargo del bolsillo de los contribuyentes. Semejante comportamiento conculca la independencia de las organizaciones sindicales como se está demostrando con el comportamiento de CC.OO y U.G.T. Si dichas colaboraciones económicas desapareciesen, que sería lo suyo, y se mantuviesen exclusivamente con las cuotas de los afiliados, les otorgaria total libertad de actuación e indiscutiblemente, mayor credibilidad. En cuanto a la siniestra figura del "liberado sindical", el rechazo, tanto por parte del empresario como el trabajador es total; toda una especie a extinguir.
Atentamente. Jose-Tomás Cruz Varela |