En estos momentos de crisis, donde nos tienen anestesiados con tantos programas basura, partidos de futbol y concursos donde de lo único que se trata es de crear falsas esperanzas en personas muy necesitadas, país en el que sigue aumentando la tasa de desempleo, donde muchas personas difícilmente llegan a fin de mes con salarios que en muchos casos rayan la esclavitud, se nos presenta un problema aun mayor y del que nadie se hace eco y nadie menciona. ¿Será quizás un tema tabú? Pero yo me pregunto, si en un país uno de sus tres poderes fundamentales falla de una forma tan estrepitosa, ¿Dónde podemos acudir? Si, y me imagino que mucho de ustedes se encuentran ante, ya sea por causas personales o porque conozcan de algún caso, la lentitud y la ineficacia de la justicia. ¿Cómo puede tolerarse que desde que uno interpone una demanda (que cada uno considerará justa causa) hasta que se celebre el juicio hayan podido transcurrir, uno, dos y hasta tres años? |
Da terror en estos momentos pensar tan siquiera acudir a un Juzgado para intentar resolver cualquier cuestión. Pero el tema se agrava considerablemente cuando de lo que estamos hablando son de causas penales. Hoy pueden detenerte, sea cierto o no el motivo de la detención, encarcelarte porque el juez lo considere oportuno y comenzar tras esto un largo, larguísimo periplo de trámites y expedientes, que va de una mano a otra, donde los mismo se encuentran literalmente almacenados por los suelos de los juzgados (pásense por alguno y lo comprobaran) donde el amiguismo consigue que tu expediente sea el primero porque una mano anónima lo coloca por encima, donde todo el procedimiento continua su trayectoria como hace más de cuarenta años, donde los ordenadores sirven de maquinas de escribir, donde cuando acudes nadie está en su puesto de trabajo, donde te dicen ante tu pregunta de cómo va mi caso “tenemos mucho trabajo”, donde la ineficacia es un grado y además se presume de ello. Nuestras prisiones están llenas de personas pendientes de ser juzgadas y hasta donde yo sé, sigue existiendo la presunción de inocencia, y pasan meses y hasta años hasta que las causas se ven, se juzgan y se condena o no. El Centro Penitenciario de Alhaurin de la Torre, en un 90% está ocupado por presos en situación de prisión preventiva. Más de 1.400 personas que están pendientes de ser juzgadas. Y pasan los días interminables y los juzgados ni se inmutan.
En una conversación con un funcionario de prisión Ingles me dijo que en Inglaterra los juicios con presos son muy lentos, tardan hasta 15 días en resolverse. Podéis imaginar la cara que se me puso cuando tuve que contestar a la inevitable pregunta de ¿Cuánto tardan en España? Quince días y les parece mucho, no sabía si reír o llorar. La cara se me caía de vergüenza, pero debo ser la única que la siente, porque aquí, de la justicia no se habla. Y créanme, es uno de los mayores problemas que este país tiene, porque ya nadie co nfía en ella y cada uno campa a sus anchas. Pero montamos un circo con un macro juicio, del que todos sabemos no saldrá ni un imputado. Pero aquellos que han cometido un delito que no se encuentre en esa categoría sabe, que lo han encerrado y han tirado las llaves al mar, ya se sabe lo del doble rasero…y algún día, alguien le comunicara que ha llegado la hora, y que el Juzgado donde se encuentra su causa, por fin a decidido que es el momento de echarle una ojeada a su “asuntillo”, y de forma rápida, eso sí, tendrá un juicio, por llamarlo de alguna forma, y algún inepto dictara una sentencia de esas ejemplares a las que nos tiene acostumbrados y esa noche se irá a su chalet con la debida protección y pensando que hoy ha realizado bien su trabajo. Y nosotros, los ciudadanos de a pie, seguimos pensando que todo marcha bien….
Amalia Gámez |