Nos preguntan sobre qué formación será la más perjudicada por nuestro ascenso sin percibir que la necesidad de nuestra presencia ya es un síntoma de que las cosas van verdaderamente mal. No se dan cuenta de que el sentido de un partido como UPyD está en las carencias que los partidos nacionales han mostrado a lo largo de todos estos años de democracia y, muy especialmente, en estas dos últimas legislaturas. Nosotros somos necesarios porque ellos han renunciado a su ideario para acabar convirtiéndose en simples agrupaciones regionales que buscan el voto sin mirar más allá.
Especulan sobre nuestros posibles votantes y no perciben que son, precisamente, todos esos ciudadanos que alguna vez perdieron la confianza en que ellos sean capaces de dejar de lado sus propios problemas internos y electorales para centrarse en hacer de este país un estado fuerte, estable y que ofrezca una mejor vida a todos. La gente que se acerca a nosotros había perdido la fe en el sistema, ya no se molestaba ni en votar porque estaba convencida de que no hay diferencia entre unos y otros y si votaban lo hacían sólo por inercia. De repente han visto que sí es posible hacer algo y están dispuestos a luchar por cambiar las cosas.
Suelen hablar con desprecio de los simpatizantes de UPyD como de gente cabreada, de gente que viene rebotada de todo y consideran que este partido actúa por negación. Desconocen que es todo lo contrario: las mayores dosis de ilusión están entre nosotros. Veo a los simpatizantes de las otras formaciones cabizbajos y aceptando como irremediable la estrategia a seguir para ganar votos, frente a la ilusión con la que se trabaja desde UPyD, con gente proponiendo cosas, aportando ideas y ofreciendo su tiempo y su dinero sin otro fin que el de tener la posibilidad de decir lo que piensan. Nuestro mensaje se recibe muy bien porque es muy claro y porque son muchos los que piensan como nosotros. Hemos puesto sobre la mesa los temas que nos preocupan a todos y por eso se nos entiende muy fácilmente. UPyD será necesario mientras no se realice una verdadera revisión de nuestro sistema con un cambio sustancial en muchas de las estructuras que hoy en día no funcionan. Para poder hacerlo serán necesario un importante esfuerzo por parte de muchos y no será un camino sencillo. Vamos ganando pequeñas batallas poco a poco pero nuestro objetivo es ganar al final porque sabemos que con ello nos beneficiamos todos. Y que no se engañen nuestros adversarios: UPyD no es una simple flor que acabará marchita con el paso del tiempo, no es sólo Rosa Díez, porque hay mucha otra gente detrás, gente de gran valía personal que poco a poco va aflorando. UPyD es necesaria para que se siga hablando de la necesidad de la reforma del sistema judicial, de la ley electoral, para seguir exigiendo un estado laico, para que las administraciones públicas sean eficaces y para que se revise el caos de la administración autonómica. Para que se deje de despilfarrar el dinero público y se piense en la igualdad de los ciudadanos. Para eso estamos y a eso es a lo que comprometemos nuestro trabajo. Somos muchos los ilusionados con este proyecto porque cada vez son más los desilusionados con los otros: esa es nuestra fuerza. Es el momento de demostrarlo en las próximas citas electorales con campañas limpias y eficaces, hablando de lo que le preocupa a la gente y comprometiéndonos a trabajar de una forma distinta: con honestidad y con humildad. Puedes hacer tus comentarios en http://upydalhaurintorre.blogspot.com/ o contactar con nosotros en cel.alhaurindelatorre@upyd.es
J.M.Cabrera (afiliado de UPyD) |