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Y el andalú qué | | Rafa Calasanz. 30.04.10 | | Pensaba yo, iluso de mí, que a estas alturas de la vida pocas cosas me sorprenderían de nuevo de nuestra clase política, pero estaba equivocado. La vuelta del franquismo, la crisis institucional, la ruina del país, el paro, el cierre de empresas, el derroche público y un largo etcétera, son asuntos que en estos momentos no requieren de nuestra clase política la menor atención. Lo que ahora si requiere una urgente aplicación es buscar la forma para que nuestros políticos puedan comunicarse entre sí en las sesiones de, por ejemplo, el Senado.
| El último episodio bochornoso que define claramente el país en que vivimos tuvo lugar ayer en el senado, al aprobarse a trámite una petición de 34 senadores nacionalistas en la que se solicitaban, por no decir exigían, la libertad que debieran tener sus privilegiadas posaderas en dirigirse en sus lenguas “nacionales” al resto de senadores presentes, en la actividad diaria de este órgano institucional. Porque expresarse en castellano para ellos, una lengua/o que la/lo hablan más de 400 millones de personas, y que conocen perfectamente, les produce urticaria y degeneración genética. La aprobación tuvo el respaldo de todos los partidos a excepción del PP y UPN (Navarros), que tildaron la idea de rocambolesca y derrochadora para los tiempos que corren. Ahí han sido coherentes, mira por dónde. El montante de la broma rondará los 150.000 euros en traducción simultánea, donde deberán contratar a traductores de gallego al castellano, del euskera al castellano y del catalán al castellano… pero también, del gallego al euskera, del euskera al gallego, del gallego al catalán, del catalán al gallego, del euskera al catalán, del catalán al euskera… ya me he liado. Y eso sin incluir traductores de gallego al castellano, del euskera al castellano y del catalán al castellano, que supongo no lo exigirán, aunque quien saben, de esta gente se puede esperar de todo. Pero como escribió ayer el periodista Nacho Escolano: “esto es algo normal, como Medevev y Obama cuando se reúnen, que tienen sus traductores y ninguno se dirige al otro en el idioma del otro”. Lo que les cuesta a algunos justificar los actos de quien les sostiene.
Rafa Calasanz |
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