En esta ocasión, el escrito de desestimación del fiscal, fechado en septiembre de 2009, y referente al Procedimiento 340/09 seguido por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 6 de Málaga, indica que del contenido de la moción de Izquierda Unida “parece deducirse que su petición era que el propio Pleno realizase y resolviese actos para los que no era competente y no controlar ni rogar la realización e los mismos al órgano que sí lo era […] El Alcalde ni infringió norma alguna legal ni constitucional al no incluirse el asunto en el orden del día ni permitir su inclusión en el Pleno para debatirse su urgencia y posterior deliberación”. La ex portavoz de IU, en el pleno celebrado el 14 de abril del año pasado, había intentado presentar una moción en el punto de Asuntos Urgentes, en la que pedía la aprobación de dos acuerdos: incoar “expediente sancionador a las empresas extractivas declaradas ilegales por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 4 e imponer una multa conforme al artículo 202.1, 2 y 3 de la LOUA”, además de que “se resolviera dicho expediente antes de que el mismo prescribiera”, según el escrito del fiscal. El alcalde, Joaquín Villanova, decidió no aceptar la inclusión de este punto en el orden del día al entender que el Pleno no tenía competencias para ello, puesto que se trata de una facultad de la Alcaldía, delegada además a la Junta de Gobierno Local (JGL), algo que fue refrendado en un informe jurídico emitido varias semanas después y al que también hace referencia el escrito del fiscal. Esta desestimación de la Fiscalía, cuyo contenido comparte en su totalidad el equipo de gobierno, refuerza la tesis de Villanova sobre la “obsesión” de la ex portavoz y de su asesor jurídico, el letrado Francisco J. Galán Palmero, por “judicializar la vida política de Alhaurín de la Torre llevando a los Juzgados cualquier asunto municipal que no fuera de su agrado”. A juicio del regidor, “con el paso del tiempo, se demuestra que la Justicia va desmontando una por una las acciones legales emprendidas por Ávila y Galán contra mi persona”. El alcalde enmarca esta dinámica en la “animadversión manifiesta” y el “rencor” que ambas personas le profesan. “Afortunadamente, los actuales responsables del Grupo Municipal de IU han entendido que éste no es el camino idóneo para la fiscalización y el control de la gestión del equipo de gobierno”, concluye. |