logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com

   Gárgamel, el hombrecillo de negro
 (Solicitando disculpas a Pierre Culliford, creador de los pitufos, por esta versión)

Antonio Barba. 10.03.10 

Gárgamel es el hombrecillo malvado, siniestro , miserable y sin escrúpulos que siempre está tratando de engañar a los hombrecillos y mujercitas de color celeste del país de los pitufos, ahora le ha echado una maldición a estos pobres hombrecitos de buena voluntad y los está convirtiendo de color verde, de manera que aquellos de color celeste de toda la vida están viendo como amigos suyos están cambiando de color y empiezan a pensar de distinta manera,  observan como estos hombrecillos de verde hipnotizados por un favor ven con buenos ojos creyendo que Gárgamel es su benefactor. Gárgamel conspiró con los monstruos destructores de la Gran Montaña del país de los pitufos y confabularon conjuntamente una historia y un plan para obtener una pócima visual que se fuera introduciendo por la retina de los pitufos de manera subliminal para que estos aceptaran las malas artes de los destructores y cada vez fueran aceptando de manera regular estas injustas artimañas de dichos monstruos.

Mientras los monstruos seguían destruyendo la Gran Montaña, Gárgamel los encubriría ante los pitufos, creando una casita desde la cual todo aquel pitufo que pasará por necesidades y no viendo salida a su maltrecha situación, ya que Papa Pitufo no podía atenderlos, él le “chantajearía” dándole una limosna que luego pregonaría ante todo los demás pitufos, haciendo que estos pitufos buenos sintieran algunos vergüenza de que Gárgamel los utilizara y se fuesen convirtiendo de color verde. Aún así todos los pitufos celestes seguirían queriendo y aceptando a esos pitufos verdes porque comprendían la situación por la que estaban atravesando y quizás llegado el momento también ellos aceptarían el pasar por la casita que fundó Gárgamel junto a los monstruos después de destruir la gran casita que tenía Papa Pitufo,  a la cual siempre acudían todos los pitufos en busca de la ayuda que necesitaban antes de caer en la situación precaria en la que caían ahora viéndose obligados a pasar por la casita que los convertían en pitufos verdes.
Todos los pitufos deseaban que esta malvada casita de Gárgamel creada con dinero que se le quitaba a la gran casa de todos los pitufos celestes y con dinero proveniente de vender su Gran Montaña de forma ilegal desapareciese, pues esta terrorífica casita solo servía para que Gárgamel se convirtiera en más poderoso ganando inmerecidamente ingente  cantidad de dinero  “defraudando” caudales al erario pitufal al no declarar las limosnas que daba a los pitufos necesitados, obligándoles a tener que aceptarlas  al no tener otra alternativa posible. 
Gárgamel de forma miserable atacaba a todo aquel buen pitufo que trataba de ayudar a quitar la hipnosis que sufría cualquier otro pitufo que estaba poseído por la pócima venenosa que él les administraba, le decía al pueblo cosas que se inventaba y que solo él veía y entendía, manipulando la verdad de las cosas, trataba a todos los pitufos como si fueran tontos, como si todos tuviesen que pasar obligatoriamente por su casita y todos tuviesen que aplaudir sus maquilladas buenas obras. Todos los pitufos conocían al despreciable Gárgamel y sabían que eraba un cobarde que se envalentonaba porque tenía consigo a los monstruos destructores, pero soñaban con que llegaría el día que se marchase los monstruos que destruyeron su Gran Montaña y así también huiría Gárgamel.
Todavía existían muchos pitufos celestes que no habían tomado la pócima y sabían que Gárgamel era el gran mentiroso y que no pararía en su empeño para asustar a todos los pitufos hasta verlos de color verde, aunque para ello tuviese que asustarlos con denunciarlos y gastarse los dineros de todos los pitufos en dichas denuncias. Gárgamel sabía que él era una escoria y por eso quería que todos los demás lo fuesen para no sentirse solo mal consigo mismo, quería hacer ver que todos los pitufos eran malos y que él desánimo imperase entre ellos.
Pero todos los pitufos celestes se  reunieron y en masa se  propusieron que no dejarían que Gárgamel siguiese con esta malévola acción y tratarían de que por fin llegara el momento de que la justicia le echara abajo la casita a él y a los monstruos destructores de la Gran Montaña. Y así todos los pitufos pudiesen volver a su Gran Casita de siempre felices y contentos.  Y entonces ese día festejarían todos en la plaza y exaltados con gran alegría gritarían: Vencimos al cobarde y malvado….¡¡Bravo, Bravo, Bravo!!
Esta noticia ha recibido 3220 visitas y ha sido enviada 1 vez       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

16029988
visitas desde nov. 1998