Tal vez también tengáis la culpa de habernos educado sin el sentido de la crítica, sin recordarnos nuestro derecho a plantar cara ante las injusticias, a manifestar nuestra disconformidad y a reivindicar lo que creemos justo. Aunque sin duda os excusa el haber vivido tiempos en los que esta actitud se pagaba bien cara. Pero de lo que no tendréis la culpa, por mucho que nos excusemos en vuestra educación, es de si, cuando a todos los niveles tenemos motivos para hacerlo, no tomamos las riendas de nuestro futuro, de nuestra sociedad y decimos: es nuestro momento!
Tenemos el conocimiento, la tecnología y los medios para hacer frente a los grandes desafíos, para organizarnos y cambiar la realidad social de nuestro pueblo, nuestra comunidad y después del mundo. El momento de la movilización virtual y real ha llegado. Defendamos lo que es justo, a través de los medios informáticos de comunicación, de actos y manifestaciones de cualquier tipo. Levantemos la voz de forma pacífica pero firme. Nuestra arma debe ser la palabra, nuestra forma el respeto, pero nuestro mensaje debe ser explicito e inequívoco. ¡Somos demasiado jóvenes para esperar!! Vamos a cambiar el mundo!
Estamos hartos de que nos identifiquen con el desinterés hacia los demás, con la incultura, con el alcohol y las drogas. Es cierto que nos sobran los problemas, el desempleo, la falta de oportunidades para desarrollar nuestra creatividad y personalidad, un sistema educativo con muchas carencias, unas escasas posibilidades de independizarnos económicamente, pero, en nuestro vocabulario no cabe la expresión “no puedo” y esa es nuestra principal esperanza. Cambiar el mundo es nuestro destino. Algunos lo intentamos día a día, en nuestro entorno, con nuestros amigos, en el trabajo o en la universidad, a través de asociaciones, organizaciones solidarias o movimientos sociales, mediante la música, el arte o la escritura, educando a nuestros hijos.
Otros nos planteamos nuevos retos, nuevas pruebas, y pensamos que ha llegado el momento de que los movimientos sociales tengan una respuesta en el terreno político. Nuestro reto es articular un referente atractivo para los jóvenes que ya participan en movimientos ciudadanos que se sienten desencantados con las opciones políticas tradicionales. Es lógico, el inicial escepticismo acerca de la posibilidad de articular una alternativa social y participativa en el plano político que quede libre de las enfermedades que tan habitualmente afectan a los partidos que conocemos, por eso te pedimos que nos conozcas, que te unas al proyecto y que en cualquier caso nos aportes tus ideas, tu energía y tus críticas. Porque ERES el futuro.
Agapito Garrido
ELECTORES, PARTIDO POR LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA. www.electoresalhaurin.com
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