Los peligros del consumo de tabaco son intuidos por todos y la acción nociva del acto de fumar sobre el organismo es algo que, de manera instintiva todo el mundo asume. Pero, aunque intuidos, los riesgos del tabaco son mal conocidos, pese a que todos estamos de acuerdo en que el tabaco es claramente perjudicial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tomado cartas en el asunto y sus datos estadísticos son escalofriantes. En esencia, vienen a decirnos que el uso del tabaco en el mundo es responsable de lo siguiente: • El 90 % de los fallecimientos por cáncer de pulmón. • El 75 % de las muertes por bronquitis. • El 25 % de los fallecimientos por cardiopatías isquémicas. Podemos concluir, por tanto, sin que se nos pueda tachar de exagerados, que el uso del tabaco acarrea consecuencias literalmente trágicas a nuestra sociedad.
EL ÚNICO RECURSO COMPROBADAMENTE EFICAZ Lo que también es rigurosamente cierto es que ningún laboratorio farmacéutico tiene actualmente ninguna solución en sus anexos de investigación y que sólo los profesionales que nos dedicamos a la antigua técnica de la acupuntura podemos afirmar que por los menos en el 70 % de los casos de curas de tabaquismo obtenemos resultados positivos. Esto es muy esperanzador, aunque quedan todavía muchas personas que no saben que hacer para dejar de fumar. Las técnicas que se emplean están basadas en su propia capacidad desintoxicante que “despierta” en el fumador unos reflejos con los que son contrarrestada y neutralizada otros reflejos adquiridos a través del uso del tabaco. Del condicionamiento emocional del paciente depende la medida del éxito del tratamiento. Las agujas de acupuntura actúan y tratan diversos aspectos de la dependencia, es decir: en un terreno luchan contra el problema de la ansiedad y la angustia que el fumador lleva dentro, mientras que, por otra parte, despiertan reflejos en centros olfatorios y en glándulas salivares, a la vez que ofrecen respuestas exactas que determinan na especie de “bloqueo” de la voluntad del paciente, que no se siente tan “esclavo” del cigarrillo. El tratamiento de acupuntura contra el tabaco actúa, pues, en dos direcciones: la anímica y la orgánica. Afirma TYmowski, que si el paciente presenta, de manera espontánea, en el momento de aplicársele las agujas, un “lagrimeo”, es que el tratamiento marcha bien. Otros autores hablan de un gusto “metálico” o cierto sabor “a paja mojada” en el momento de encender un cigarrillo después del primer tratamiento, y también consideran eso como un signo muy positivo. Hay autores que mencionan casos de curación con una sola sesión. Nosotros nos inclinamos por un plan de tres o cuatro sesiones en siete o diez días, una de refuerzo a los quince días de emprendido el tratamiento y otra a los seis meses.
EL DEBER DE CURAR Y DE INFORMAR Entendemos que, si el uso del tabaco perjudica la salud de una persona, es deber del profesional de la medicina no sólo tratar al paciente para curarlo, sino también informarle porqué ha enfermado y cuáles pueden se las consecuencias perjudiciales del uso del tabaco. Sólo por este motivo, he preparado este trabajo sobre la temible droga del tabaco. Imaginemos un cigarrillo que contenga nicotina. Esta estará en él en proporción de 2 miligramos por cigarrillo y, cuando una persona fuma, hay un miligramo que va a los pulmones y otro miligramo que se esparce por la habitación y que, al cabo de un tiempo, vuelve a ser inhalado con la respiración. De manera que, al fumar un cigarrillo, van a los pulmones dos miligramos de nicotina. Esto es particularmente importante para los niños que viven con unos padres que fuman. Estos niños suelen tener con frecuencia bronquitis. Y se ha observado que el día en que suelen presentar de manera preferente los síntomas de la bronquitis es el lunes por la mañana, es decir, después de haber convivido con los padres fumadores durante más horas que en cualquier día del resto de la semana. Otro ejemplo es el de los niños que viajan en coche junto a personas que no cesan de fumar, en espacios de poco más de un metro y casi siempre con las ventanillas cerradas, si no del todo, sí , al menos (sobre todo en invierno) casi totalmente. Igual consideración deberíamos hacernos para aquellas personas que tienen la mala costumbre de fumar en el dormitorio, pues es seguro que terminan por reabsorber, en la propia habitación, toda la nicotina que hay mezclada en el aire. En conclusión, pues, es válida la afirmación de que el tabaco es perjudicial no sólo para el que fume, sino también para las personas que conviven con el fumador, aunque no sean fumadoras ellas mismas.
UN ÚLTIMO RUEGO Como último ruego, le pedimos a usted que haga gimnasia respiratoria, para ayudar así a eliminar la nicotina bronquial y aliviar su cuadro respiratorio, si es que ha empezado a tener “bronquitis de fumador”. Recordemos que la dosis “mortal” de nicotina es de 50 miligramos y ésa, en una habitación mal ventilada, equivale a veinticinco cigarrillos. Espero y deseo que esta información sirva para un eficaz tratamiento antitabaco. Siempre, claro, que usted, lector que fuma, ha comprendido cuanto he dicho y está dispuesto a enfrentarse a esta alternativa: Tabaco o Salud. Usted –sólo usted- tiene la palabra.
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