Para ello hay varias opciones, como en todo, y es preciso estudiar concienzudamente cada una de ellas para ponerlas en un correcto orden de implantación que hagan no sólo que el sistema sea factible sino que además cause el menor daño posible a los financiadores del mismo, es decir a los trabajadores. Pero independientemente de ello lo que realmente llama la atención es el momento y la forma en la que el Partido Socialista pone en asunto encima de la mesa y lo traslada a la opinión pública con una urgencia desmesurada.
La respuesta la encuentro en tres frentes: Primero, los pésimos resultados de nuestra economía que lejos de superar la crisis seguirán aún hacia abajo durante 2010 y más. Segundo, las alarmantes cifras de desempleo en nuestro país que amenazan con llegar a los cinco millones de parados y con un millón doscientas familias ya con todos sus miembros sin trabajo. Tercero, la profunda crisis del partido en el gobierno que pierde todas las encuestas y sondeos electorales lo que le produce un degaste permanente. Ante ello, los estrategas electorales del PSOE han decidido abrir un melón de forma abrupta y temeraria, de forma que puedan eclipsarse los males anteriormente citados. Son tácticas de distracción masiva que permiten al gobierno y al PSOE tomar un poco de aire, porque la ciudadanía centra toda su atención en un tema que les toca directamente y momentáneamente da un giro a los problemas de fondo.
Lo que ocurre es que a veces estas tácticas se pueden volver en contra de quien las utiliza, porque la opinión pública no va a olvidarse de quiénes son los culpables de la terrible situación del país ni de los pésimos gobernantes que tenemos. El problema de las prestaciones por jubilación lo tendremos que arreglar entre todos pero no nos van a distraer del convencimiento de que el principal problema que tenemos es nuestro actual gobierno y la ineficacia del Partido Socialista.
FRANCISCO PINEDA ZAMORANO.Unión Progreso y Democracia (UPyD) |