Esta nueva forma de hacer política nos lleva tanto a apoyar medidas que estimamos oportunas de tal o cual partido, como a que si nuestras propuestas se llevan a cabo no nos empecinemos en tener que ser nosotros los que las llevemos a cabo.
Tras las últimas elecciones vascas, había quien estaba pendiente de si finalmente el voto de UPyD sería decisivo para desplazar a los nacionalistas tras treinta años en el poder. Finalmente tuvimos la alegría de que un escaño que en principio parecía que le correspondería a EA fue a parar al PSE. Y alegría no porque UPyD no tuviera que asumir mayor responsabilidad, sino porque un partido que colabora con organizaciones filoterroristas como Etxerat sumaba un escaño menos.
Y nos alegra comprobar como el bipartito vasco lleva a la práctica políticas que ya defendíamos con anterioridad en UPyD. Y es que el principal triunfo de UPyD no es tener tres parlamentarios antes de nuestros dos primeros años, sino que ya hemos logrado que los dos grandes partidos adopten algunas de nuestras propuestas, como el gran pacto nacional de Educación (que ahora ofrece el PP). El problema es que nosotros decimos también que debe haber un consenso entre esos dos grandes partidos y ninguno de ambos parece que vayan por esa vía. Y otro gran problema es que para alcanzar la estabilidad, medidas como ésta no puede someterse al chantaje electoral.
El Partido Popular, que ha estado en el gobierno de España ocho años (cuatro con mayoría absoluta), esgrime ahora la bandera de la cadena perpetua, impulsado por un populismo que sólo busca votos pero que se olvida de sus promesas una vez llega al poder.
Unión Progreso y Democracia introdujo, durante su Primer Congreso Nacional celebrado en noviembre pasado, en su línea política una propuesta sin precedentes en España: modificar la Constitución para, previa celebración de un referéndum consultivo (en España los referéndum no son vinculantes), instaurar la cadena perpetua revisable en el caso de delitos que repugnan especialmente a la conciencia social. Esta propuesta además no estaba en la ponencia original elaborada por la Dirección Nacional, pero como la aprobamos la mayoría de los delegados asistentes es ya parte de nuestra línea programática. Para que luego haya quien nos difama diciendo que presumimos de democráticos pero que no lo somos. En otro partido, hacer modificaciones a una ponencia política en un tema tan importante como el que nos ocupa, podría ser una rémora. Para nosotros es simplemente ser coherentes con nuestros planteamientos democráticos.
Y nuestra propuesta para incluir la cadena perpetua en nuestro Código Penal no obedece a fines electoralistas, sino fruto de una reflexión. Actualmente en España no se puede cumplir más de 30 años de prisión. Si además existe buen comportamiento, estudios en prisión… al cumplir dos tercios se concede la libertad condicional. Por eso es que a De Juana Chaos le ha salido gratis el asesinato de la mayoría de sus 25 víctimas (cumpliendo una pena equivalente a menos de un asesinato).
La cárcel es para rehabilitar no para castigar, dicen los expertos. Pues si no hay arrepentimiento y las causas que llevaron a alguien a matar (pertenencia a organización terrorista, por ejemplo) continúan (que siga existiendo el enfrentamiento de la organización terrorista contra el Estado y la sociedad), al salir de la cárcel se reincorporará a su actividad delictiva.
Del mismo modo, los casos de pederastas y violadores, no pueden cumplir un número determinado de años y quedar libres, si continúa existiendo el peligro de reincidencia. Se debe aplicar una cadena perpetua revisable según los estudios de los psiquiatras y otros técnicos.
Esta medida de cadena perpetua revisable, no es una vuelta atrás en el respeto a los derechos humanos. En países que nos sacan gran ventaja en cuanto a democracia como Francia, Reino Unido, Alemania u Holanda, hay una pena de prisión perpetua que, pasados unos años –el plazo varía en cada estado– es revisada: si el preso tiene pronóstico favorable de reinserción puede acceder a la libertad; si no, sigue preso.
Nosotros pedimos la cadena perpetua revisable desde nuestro primer Congreso, fruto de la reflexión, no porque en esas fechas hubiese alguna noticia mediática en torno a este tema. Ojalá que si el PP obtiene un buen resultado electoral (en 2012, no lo olvidemos, porque ahora maneja un lenguaje populista con propuestas nacionales para obtener más votos, pero las próximas elecciones de 2011 son Municipales y el debate de la cadena perpetua no entra), y lleve la propuesta de incluir la cadena perpetua en el Código Penal (lo que obliga a una reforma constitucional), haya o no noticias de actualidad como ahora sucede con la reincidencia de Rafita. Nosotros sí contribuiremos a instaurar la cadena perpetua revisable con independencia de la atención que fijen los medios de comunicación.
Gonzalo Sichar. Coordinador Provincial de UPyD y miembro del consejo politico |