Mira Román Serra, chaval, hace ya tiempo que paso de ti, desde que hablé con algunas personas muy cercanas a tu persona y me dijeron que ocurría. Me da igual tu diario artículo, si este te sirve para desahogarte, para mantener tu autoestima, para echar un rato o para intentar demostrar que eres alguien, me da igual. Me da igual incluso que razones como razonas, que te metas con el PP, conmigo o Villanova a diario, que tengas esos malos modos y esas formas y maneras. Me da igual (a pesar que tuve que contenerme de responder) cuando desprecias a aquellos que no hemos nacido en este pueblo, pero lo queremos y trabajamos para él.
|
Me da igual el mensaje fascista que lanzas cuando dices que prefieres lo que dice una minoría que lo que vota una mayoría, eso mismo decía Hitler y ya sabemos todos en que acabó la cosa. En definitiva, me dan igual tus escritos. Hay que ser comprensivo y entender lo que medio pueblo conoce.
Pero desde hace unos días estas empezando a lindar la raya que separa la crítica de la injuria y eso es grave, si los que están a tu alrededor no quieren, pueden o no se atreven a poner remedio, vas a terminar en un juzgado y eso, Román, nadie lo quiere. Nadie.
Mi hija Marina, a la que bien conoces, he dicho yo que gana 2100 euros brutos, exactamente son 1.556 euros los que le ingresan en la cuenta mensualmente, (eso me ha escrito ella en un SMS) esa cantidad después de los descuentos respectivos. Te lo digo porque te estás pasando y me gustaría que rectificaras. Muchas personas que leen este periódico no saben nada de nada y pueden sacar conclusiones erróneas de tus artículos. Termino ya que no quiero decir nada que no deba. Vale, Román.
Luis Bravo |