La segunda fase de la campaña emprendida por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre para reducir el consumo de bolsas de plástico ha tenido una excelente acogida. Los casi 2.500 sacos biodegradables de tela puestos a disposición de la ciudadanía en las puertas del Mercado Municipal se han agotado en apenas unas horas. Dos técnicos del Aula del Mar de Benalmádena, entidad que colabora habitualmente con el Consistorio en distintas iniciativas de fomento del reciclaje, han sido las encargadas del reparto de las bolsas y folletos explicativos, acompañados de explicaciones para su uso inmediato tanto en las instalaciones del mercado como en las compras navideñas que los vecinos vayan a hacer en los próximos días. |
La campaña amplía por tanto el objetivo marcado en hace varios meses, cuando Medio Ambiente, en colaboración con la Fundación Social y Medioambiental de las Canteras, ya repartió unas 2.000 talegas entre las panaderías de Alhaurín de la Torre con la intención de que sus clientes las utilizaran para llevarse el pan cada mañana. En esta ocasión, la iniciativa ha sido financiada por la propia Concejalía, con el apoyo de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y la Consejería de Gobernación. La mayoría de puestos y cuarteladas del mercado han contribuido también a convencer a los clientes para que las empleen in situ, especialmente, en los negocios de fruta, verdura, pan y regalos. Los usuarios han mostrado plena disposición a su uso y han saludado la idea con satisfacción, puesto que se trata de un gesto, práctico y sencillo, para concienciar a la ciudadanía sobre el impacto negativo que producen las bolsas de plástico no biodegradables. La buena acogida no ha estado exenta de sugerencias y matices por parte de algunos clientes: los había quienes piensan que tampoco sería necesario erradicar del todo el uso de las tradicionales unidades de plástico, “porque se pueden reciclar en los contenedores amarillos; hacen falta más depósitos y más campañas para insistir en que la gente contribuya en su propia casa, con multas si hace falta por incumplimiento, como en Alemania”. Y otros añaden que las talegas deberían tener un refuerzo en su base, “porque cuando intentamos meter carne o pescado, la humedad ensucia el fondo y se produce algo de goteo”. Sea como fuere, la iniciativa ha calado y el propósito inicial del Ayuntamiento, el del reparto de los sacos, ha sido todo un éxito.
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