Pues sí Sr. Bravo, el cantero- que vomita, me va a permitir que siga expresando mi opinión, y que desde luego si la defensa de las Cofradías es una persona tan impresentable personalmente como usted, poca defensa tienen. Respeto a personas humildes que tengan una religiosidad tradicional, o la llamada “fe del carbonero”, son tan respetables y tienen a veces más fe que el más gran teólogo-obispo. Pero mi crítica se refiere al montaje que su jefe el Sr. Alcalde tiene montado con las cofradías en este pueblo. Estas cofradías todos sabemos que no tienen autoridad, ni autonomía alguna. Dicen, actúan y hacen como Joaquín les mande. Lo del Cristo Yacente, es un ejemplo. |
Y si al Alcalde se le ocurre la idea que tienen que sacarlos los verdes lo sacarán. El Alcalde es el que paga, sombreros con plumas para la banda, quién paga dinero extras para distintas historias cofrades, el Alcalde es el que paga la comilona que se dan las cofradías y sus juntas directivas cada semana santa. Y mire usted todo este dinero, toda esta parafernalia, mejor estaría gastado en los pobres. Desde luego yo no voy a decir que haría Cristo con esta Iglesia, pues el que este libre de pecado tire la primera piedra. Pero va a ser que las cofradías y sus gastos suntuarios, sus derroches y su actuaciones poco tienen de solidario, cristiano, o evangelizador.
Y la utilización política de la Iglesia es el signo del franquismo, de altas jerarquías obispales, que parecen militantes del PP y en nuestro pueblo del Alcalde, que lo único que le falta ya es dar la “misa” y otorgar como hace en todas las asociaciones, clubs y cofradías, las bendiciones para ver si alguien puede entrar o no. Pero claro la culpa de toda esta utilización por parte de la Iglesia por políticos impresentables de tres al cuarto como es el Alcalde don Joaquín la tienen las propias estructuras de la Iglesia.
Había aquí un sacerdote que ya no está, que en sus homilías hablaba muy claro, sobre el papel de las cofradías, sobre la actuación de la propia Iglesia y sobre el papel tan acomodado sin nervio que realizamos la mayoría de los creyentes. Ahora esta en Málaga y desde luego en ese barrio no va a tener problemas ni con cofradías, ni con autoridades políticas mangoneadoras como el Alcalde Villanova.
Finalmente Sr. Bravo, el cantero-torero, usted si tuviera un poco de dignidad y algún sentido del ridículo estaría calladito.
PD: Lo de impresentable, es la apreciación que desprende usted de sus artículos y de sus actuaciones públicas. Y esa es mi modesta Opinión, siempre mejorable por supuesto.
|