Detrás de cada caso habrá una historia, una historia de falta de esperanzas o de ambiciones, de fracaso escolar o fracaso laboral. Pero sobre todo la historia de sus padres, que los mantienen para bien o para mal.
No son muchos en relativo, no llegan al 10% de la población total de jovenes en esa edad, pero sí lo son en valor absoluto: por el hecho de que no están en las cifras del paro. Y lo son entendiendo que sus padres o están jubilados o lo estarán en los próximos años. Por lo que estos mantenidos estan chupando los ahorros de sus padres, un dinero que puede serles muy necesarios durante su jubilación.
El problema de este medio millón de jovenes no solo es economico (medio millon de jovenes que no generan, medio millon de padres que dejan de ahorrar), es tambien social: ¿qué son adultos o adolescentes?¿llegarán a la hora que sus padres digan a casa?
Y quizás la solución sea más dificil de lo que pensamos: emigrar. Medio millón de jovenes que quizás deberían salir fuera. Conocer mundo. Conocer gente. Adquirir nuevos conocimientos y ambiciones profesionales. Encontrar un sentido a su vida. Estudiar o trabajar, pero hacer algo. Y unos padres que deberían preocuparse del futuro de sus hijos: ¿qué será de ellos cuando ellos no tengan tantos recursos para mantenerlos o cuando ellos falten?
Para todos, recomiendo la película francesa Tanguy, unos padres que querían echar a su hijo de casa (aunque es un ejemplo regular, porque el protagonista de la historia ni era tan mayor, y sí que estudiaba el doctorado). |