Siempre el hombre (digo hombre porque afortunadamente pocas mujeres han habido a lo largo de la historia que haya sido cazadoras) ha tratado de justificar esta crueldad, tapando el dolor y sufrimiento que tienen los animales al ser matado ya con escopetas, trampas o con venenos. Debían de reflexionar sobre “ lo que no quiero que me hagan a mi, no se lo hago yo ni al más pequeño ser viviente”.
¿Cómo puede haber personas que tengan esa dureza de corazón y que no sientan dolor cuando miran a los ojos a esos nobles animales? Ellos cuando nos miran nos piden protección y nos dan amor y fidelidad constantemente sean animales domésticos o silvestres.
La caza debe ser totalmente prohibida por los gobiernos, pero ya sabemos que los propios políticos, reyes y personas de la nobleza sin mencionar a altos cargos de empresas y de clubes deportivos están en esta actividad y tienen un poder para que no se prohiba.
¿No se tiene ya bastante con los animales que se matan dirariamente en los mataderos?
Al parecer no, pues ellos necesitan disfrutar asesinando y debíamos tener presente las frases de los personajes famosos:
“De matar animales a matar hombres hay solo un paso y con ello también de torturar animales a torturar hombres”(León Tolstoi, escritor y humanista ruso)
“Quién es cruel con los animales, no puede ser un buen hombre” (Arthur Schopenhauer, filósofo alemán)
Josefa Navarro |