Por lo que se ve, a nuestros informativos locales les han dado las oportunas instrucciones para que no se anden con remilgos y vayan al grano. Para qué hablar de subvenciones o ayudas. Eso no llega al ciudadano. Para el ciudadano de esta tierra las palabras “subvención”, “ayuda” o “subsidio” entran dentro del diccionario popular y ya no son lo suficientemente impactantes ni por desgracia excepcionales para la mayor parte de la ciudadanía, por lo que asesores de prensa e imagen de nuestros entes han llegado a la conclusión que el mayor impacto mediático lo proporciona el mencionado papelito. A partir de ahora se otorgan cheques, y no ayudas o subvenciones, que son más llamativos en los tiempos que corren.
Que épocas aquellas en los comienzos de la Fundación donde en cada acto se agrupaban todos los miembros del consejo para hacerse la foto con los felices afortunados. O cuando su gerente se fotografiaba con los más necesitados en la puerta de un supermercado, donde éstos accedían sin rechistar a cambio de un carrito lleno de comida. Al menos era más entretenido. Ahora se ha convertido en una ventanilla más del Ayuntamiento al servicio de unos “restauradores medioambientales” y de un Alcalde obsesionado con su figura, cual estatua en vida.
Rafa Calasanz rafacalasanz@hotmail.com |