Hace unos años, por estos días, vivimos la angustia de unos acontecimientos brutales que marcaron nuestra vida, que fue trascendente para todo el planeta y que desde aquél día todo cambió. Lo hemos vivido, estuvimos y estamos asustados y precavidos, demasiada precaución, pero es mejor prevenir que lamentar. A raíz de los acontecimientos de 11-S, me sentí tan apenado, tan triste, tan asustado, que quise manifestar lo que sentía escribiendo una corta historia que reflejaba mi concepto de lo que pensé que había originado todo ese conflicto.
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La escribí con miedo, intenté medir mis frases, intenté ponerme en el lado de la persona que lo leyese y no pensara lo mismo que yo. Creo que hasta tardé en publicarlo. Al día de hoy, si puedo decir para el que se digne leerlo, que cada uno de los escenarios que describo tienen que ver con la realidad de lo que pasó, de los antecedentes, y tal vez, como reflexión, lo que no debió pasar. Ya un poco cerradas las heridas, ya que ha pasado un tiempo, lo vuelvo a poner y ahora sí puedo sugerir que el lector haga un paralelismo entre mi historia y la realidad. Evidentemente, jamás justificaré a un terrorista, pero la mayoría de las veces los creamos nosotros mismos, por intereses, por irresponsabilidad, por prepotencia, por desprecio a todo lo que no sea lo nuestro. Espero que jamás se vuelva a repetir esto, pero ayudemos todos a una buena convivencia aunque sea globalizada.
http://www.cuentosglobales.com/2005/10.07.htm
Feliz Domingo. Manuel Porcel 13-09-2009 |