La totalidad de participantes en el Ultra de 150 Km. que salieron fueron 484, llegando a meta sólo 304, pues las condiciones climatológicas como la lluvia, niebla durante la noche, barro, etc. hicieron que muchos atletas se vieran obligados por la organización y las condiciones tan extremas a abandonar la carrera, cuando llevaban incluso muchos kilómetros a sus espaldas.
Todos los participantes llevábamos en una mochila el material obligatorio, cuyo peso era de 3 a 4 kilos: un par de frontales, una manta térmica, un silbato, unas mayas largas, prendas de goretex, líquidos y bastones telescópicos. La niebla y la humedad ambiental en forma de fina llovizna nos acompañaron desde el principio y hacía sentirnos húmedos por dentro y por fuera, pues el esfuerzo de la subida nos hacía sudar.
Una vez alcanzada la altitud de los 2000 metros y ya con la luz del día se divisaban nubes estacionadas en los valles, y un radiante sol iluminaba las cumbres de las montañas. Las máximas alturas por las que transcurría la prueba que realicé eran Col de Bastanet de 2.500 metros, Col de Sencours de 2.378 m y Col de Bareges de 2.469 metros. Esta primera parte parece que es la más pintoresca. En ella se pueden observar unos frondosos valles con ríos que descienden desde las cumbres, dejando un reguero de lagos con aguas transparentes y unas praderas verdes que constituyen un placer para la vista.
A lo largo del recorrido había puntos de control y de avituallamiento, con agua, comida, refrescos, fruta, asistencia médica y zonas de evacuación para quienes tuvieran que abandonar la prueba.
Mi participación en Le Gran Raid se tradujo en un esfuerzo permanente durante casi 23 horas en lograr finalizar la prueba. Las subidas las hice andando y las bajadas trotando, siempre que el terreno así lo permitiera. A veces los descensos eran muy técnicos y la oscuridad de la noche no te permite ver con claridad y te ves obligado a extremar la prudencia y la atención, pues una caída o una lesión por un descuido podrían tener consecuencias desafortunadas. Aun así, los resbalones y los traspiés siempre los vas a tener. Las balizas me guiaron hasta la meta, pues la mayor parte del recorrido lo hice en solitario. En esos momentos difíciles se te pasan muchas cosas por la cabeza. Pasados unos instantes sacas fuerzas y piensas sólo en continuar y en llegar a meta.
Mi mayor sorpresa fue cuando a falta de unos Km. para la meta y pasadas las 3,30 de la madrugada, bajando por un camino con barro, oigo en la oscuridad de la noche una voz que decía: “Manolo, ¿eres tú?”. No me lo podía creer, eran mis compañeros y amigos Peri, José María, Fali, y Ángel. Llevaban esperándome más de una hora. Al vernos nos abrazamos y me acompañaron los últimos kilómetros hasta la línea de meta. Algunos estaban exhaustos, pues horas antes habían terminado la carrera de 150 Km. ¡Gracias amigos por este gesto inolvidable!
Al finalizar te hacen entrega en línea de meta de una camiseta técnica de FINISCHER.
El esfuerzo y los resultados han merecido la pena.
Para más información se adjunta el siguiente enlace: http://www.grandraidpyrenees.com/
También se pueden ver algunas fotos más en el siguiente enlace: http://picasaweb.google.es/magamo53/GRP2009# Por último mencionar y felicitar la destacada participación del atleta Mark Wolley en el Ultra Trail Tour Du Mont Blanc en los Alpes, que realizó en esos mismos días. La carrera denominada CCC ( Courmayeur, Champex-Lac, Chamonix) es de 98 Km. y 5.600 metros de desnivel positivo a realizar en un tiempo máximo de 26 horas.
¡Enhorabuena a todos!
Alhaurin de la Torre a 10 de septiembre de 2009.
Fdo: Manuel Domínguez. C.D.Alpino Jarapalos. |