Junto con los perros capturados (que suponen más del 70 %), el otro tipo de mascota que tiene su hueco en la residencia son los gatos. Canina Paraíso se ocupa también de recogerlos y esterilizarlos y hay también un gran número de ellos que se quedan como “invitados” en las gateras de sus instalaciones.
Normalmente, los animales vagabundos carecen de identificación y, lo que es más importante, de las medidas sanitarias que aseguran la imposibilidad de transmisión de enfermedades y parásitos, tanto a humanos como a otros animales. Su recogida pretende evitar este tipo de riesgos y otros como accidentes de tráficos o mordidas. Para ello, se les acoge o se donan a posibles dueños interesados.
El centro zoológico, instalado en la Finca Paraíso, está asentado sobre una parcela de 30.000 metros cuadrados, situada en la carretera Cártama-Churriana. Su localización, aislada de los núcleos urbanos, es una de las ventajas de este centro a la hora de ofrecer sus servicios.
Además de los servicios de captura y acogida, la residencia realiza donaciones a personas que quieren tener una mascota, pero también conciencia a niños y jóvenes en el cuidado de los animales.
Canina Paraíso ofrece a los dueños de perros cursos de adiestramiento y de cuidado. Este año verano, por ejemplo, se ha celebrado el primer curso de ‘Obediencia, socialización e indiferencia’ de perros peligrosos. Esta formación es obligatoria para los dueños de perros de razas consideradas potencialmente peligrosas, como rottweiler o doberman. El objetivo es que estos animales se obedezcan a sus dueños y se sientan tranquilos cuando están en público.
La puesta en marcha del servicio de acogida se justifica en que la existencia de perros abandonados, sueltos e incontrolados, además de evidenciar un problema de tipo humanitario, en cuanto a que estos perros sobreviven en condiciones muy deficientes, representan un alto riesgo potencial para la salud humana, ya que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los perros incontrolados son los animales que mayor número de enfermedades pueden transmitir al hombre. Además de representar un riesgo sanitario, pueden ocasionar un perjuicio económico, ya que al no estar adiestrados pueden atacar a los rebaños de ovejas y cabras o a cualquier animal al que puedan acceder.
10 años de rescates y cuidados
La Residencia Canina Paraíso nace en 1999, cuando la Diputación convocó un concurso para un nuevo sistema de adopción de animales vagabundos. En la actualidad, el equipo de Canina Paraíso está formado por un veterinario, un jefe de patrullas de rescate, 7 operarios cinológicos, 6 operarios de mantenimiento y un guarda.
El centro tiene, entre otras dependencias, almacén de pienso y aula para cursos de concienciación y adiestramiento. También cuenta con más de 100 perreras repartidas en módulos de adopción, desparasitación y observación, así como recintos destinados a gatos y caballos.
Disponen de una amplia biblioteca-videoteca donde se puede consultar cualquier aspecto de las mascotas. Y, por si no es suficiente, organizan encuentros caninos y facilitan sus instalaciones a asociaciones. |