Evidentemente quién no se encuentra actualmente informado de las circunstancias y problemas de la urbanización El Lagar, para mí uno de los lugares que más he visitado de nuestro municipio en los últimos años. Pero el presente artículo no se trata de exponer los problemas actuales, sino recordar lo que ha representado la finca del Lagar dentro de la historia de nuestro pueblo y que yo recuerdo lejanamente, la misma ha tenido algunos varios propietarios conocidos antes de convertirse en urbanización, Bentabol, D. Ernesto y otros. El Lagar fue siempre una finca imprescindible para nuestro pueblo, por su molino de aceite, olivar y posterior fábrica de aceite que daban a nuestro pueblo muchos jornales al cabo del año, llegando a recordar que se pagaba el kilo de aceituna de la sierra a 4 pesetas y el resto más barata, con anécdotas como que se mezclaban aceitunas de la sierra con otras procedentes del resto de municipio y no siempre colaba.
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