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Dádivas, prebendas y politicastros | | José-Tomás Cruz Varela. 12.07.09 | | En diversas ocasiones, lamentablemente cada vez con mayor frecuencia, ciertos "instalados" en el mundo de la política de ámbito nacional, autonómico y municipal, tienden a considerar o interpretar que los obsequios, detalles y favores que reciben, son cosustanciales con el rango del cargo que ocupan. Desde el momento en toman posesión de la poltrona, el buscar aparcamiento, soportar el tráfico, llamar por teléfono, esperar colas, reservar una mesa en un restaurante o unas entradas, etc. son vulgaridades que no les corresponden. | Todos estos advenedizos, aprendices de sinvergüenza y especialistas del trinque y el cohechito, se doctoran en la cultura del "gratis total" con una facilidad pasmosa. Estos personajes, además, suelen rodearse de una corte de aduladores cuya misión principal consiste en hacerle la vida lo mas agradable y cómoda posible al todopoderoso. Actualmente se les llama "cargos de confianza", "asesores", etc.
Normalmente, estos politicastros también frecuentan y tutelan eso que llaman "amistades peligrosas" que dominan a la perfección como fomentar el "ego" de un secretario de Estado, alcalde o concejal de turno. El desastre aparece cuando estos grupos se manifiestan con regalitos en forma de larvas de trajes por ejemplo y sorprenden al destinatario, con las manos en la masa y sin vacunar, en cuyo caso, la dádiva, se convierte en una carga de profundidad pudiendo llegar a acarrear una catástrofe sin remedio posible, pero mas triste es aún el saber que a todos estos facinerosos los estamos financiando con nuestros impuestos. Atentamente. Jose-Tomas Cruz Varela
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