Erase una vez un pueblo normal, como el tuyo o como el mio, gobernado por un alcalde que se dio cuenta que desde ya solo con el voto de los abuelos ganaría cualquier elecciones, porque eran más de la mitad de la población. Este alcalde se preocupó de ver que es lo que querían los ancianos, si era que sus nietos tuvieran mejor educación, si era que sus hijos pudieran formar una familia con una casa y poder ahorrar o si era algo distinto. |
Este alcalde descubrió, que los ancianos no se preocupaban de ver que cada vez tenían menos nietos: solo veían que habia pocos parques muy bonitos, que en su epoca jugaban con ruedas y en descampaos. Luego sus nietos deberían ser felices.
Los ancianos tampoco entendían los problemas de sus hijos para llegar a fin de mes, sus hijos tenian tele de plasma, ellos no tenían.. así que si no vivían bien era porque no querían.
El alcalde lo tenía muy facil, solo con que los abuelos tuvieran muchas atracciónes: excursiones, SPAs, fiestas y cenas gratis, conseguiría sus votos. Estos ancianos ya no tenían que preocuparse del empleo ni de mantener a su familia, solo de disfrutar de su merecida jubilación, así que se contentaban con poco y eran muy agradecidos, porque ningún alcalde les había dado tanto.
Desgraciadamente, y aunque el alcalde gano muchas muchas elecciones, en el pueblo cada vez había menos niños, los jovenes se iban yendo a estudiar y trabajar fuera. Y los adultos, se iban haciendo viejos. De repente en el pueblo, solo había ancianos y pocos trabajadores que pagaran impuestos para pagar los servicios que el ayuntamiento brindaba a los mayores. De repente... el ayuntamiento se quedó sin dinero. Los ancianos sin cenas gratis, ni excursiones a Lourdes... y ya tampoco podían ver a sus nietos jugar en el parque, sus hijos hacía años se habían tenido que mudar a la ciudad. Así que los ancianos tenían como hobby recordar años atras cuando había niños en el pueblo y lamentar su perdida. Que por supuesto no había sido ni culpa suya ni del alcalde, si no de la juventud que ya no quieren trabajar tan duro como antes.
|