A raíz del comentario vertido sobre el desencuentro entre la directiva del Colegio Clara Campoamor y su AMPA ("Asignatura pendiente"), creo que sería oportuno que algunos de sus protagonistas nos aportaran información histórica y objetiva, en la medida de lo posible, para que los padres con hijos en ese colegio pudiéramos conocer con más detalle cuáles han sido las líneas de actuación o los eventos producidos que hayan derivado en este aparente "desencuentro". |
Lo cierto es que, a título particular, he mantenido contacto directo a lo largo del año pasado con ambas partes (en concreto, con la directora del colegio y con la presidenta) y debo decir que la comunicación ha sido fluida, que el trato ha sido excelente y que estas dos personas me han venido transmitiendo sensaciones positivas. A la vista de "lo que se habla" y lo que se "lee" parece que podría haber existido una profunda animadversión entre ambas partes. Pero yo, en esos contactos no la he percibido.
Por lo tanto, abundando en lo que ya se ha dicho en un artículo anterior, entiendo que es hora y tiempo de evolucionar hacia una fase de comunicación constructiva que redunde en beneficio de los alumnos, del centro, y de los padres; y pongo a éstos en último lugar porque entiendo que ésta debe ser la jerarquía. Quizás diga algo inconveniente y trasnochado pero siempre he entendido a una AMPA como una institución complementaria y constructivamente encuadrada en la política educativa de los centros; centros que, en definitiva, tienen el conocimiento y la capacidad profesional y técnica.
Dejemos que sean ellos quienes marquen el camino y ayudémosles a que nuestros hijos marchen por él. A buen seguro, estarán encantados de contar con aportaciones y sugerencias razonables. E insisto, si alguien puede contarme algo al respecto para que pueda entender mejor la situación, se lo agradecería. |