Habiendo diversidad de opiniones, quiero dejar de nuevo la nuestra. La pasada semana, leí en su periódico, un articulo, donde mencionaban diversas leyes instruyéndonos a todos sobre el cumplimiento de normativas sobre eliminación de barreras. El articulo se refería a lo "bien adaptado y lo sorprendido que se quedo el lector al ver el edificio de Recaudación con la plataforma, lo espacioso en su interior, a la vez felicitando por el cambio tan afortunado que habían echo". Me gustaría saber si el señor que escribió el articulo es discapacitado, mi instinto me dice que no. |
Así, que, desde la Asociación AMFAT, con toda la humildad que nos caracteriza, le invitamos, una mañana a que acompañe algún discapacitado, con mucho gusto le prestamos una silla de ruedas, para que el mismo compruebe que tal sube al edificio.
La palabra discapacitado a veces puede no entenderse bien, y aunque nunca me han gustado las etiquetas, tengo que ser consciente, de que hay que etiquetarse, para que nos ofrezcan los servicios que necesitamos.
Con el paso de los años, he descubierto que no somos discapacitado, sino que tenemos una discapacidad.
Debido a nuestras etiquetas, algunas personas tienen un comportamiento diferente con nosotros, pero quiero dejar plasmado que también, podemos enseñar a los demás, igual que nos enseñan a nosotros.
Podemos enseñar, que independientemente de lo que les pase a nuestros cuerpos, o a nuestras mentes, nuestras almas siguen estando sanas.
Así que me gustaría, poder enseñarle a este lector que desafortunadamente una persona que no puede andar como el, no puede entrar en el Patronato de Recaudación.
Esta es nuestra humilde opinión.
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