Y esto es lo que lleva reclamando esta Plataforma desde tiempo inmemorial. En cualquier caso los habitantes de Alhaurín, que limpiamos el polvo a diario, ya sabemos que los niveles de polvo son intolerables. El episodio de la inmensa nube de hace unas semanas no es mas que una anécdota que lo corrobora, y que demuestra de paso en qué consiste la famosa restauración, esto es, en el mantenimiento de la actividad extractiva como siempre.
Y no es un capricho de esos pesados de la Plataforma, no. Las partículas PM10 se correlacionan estadísticamente con el cáncer de pulmón y Alhaurín de la Torre (junto a los municipios aledaños) tiene una mortalidad por esta terrible enfermedad un 50% mayor que la media nacional.
Por tanto, en lugar de marear tanto la perdiz, el Ayuntamiento haría bien en tener la iniciativa de instalar de una vez medidores fijos adecuadamente distribuidos durante un año y dejar las cosa claras definitivamente en lugar de seguir intentando tomarnos el pelo. Ellos sabrán por qué no lo hacen. A lo mejor es que no se atreven.
Eduardo Sáez Maldonado
Plataforma en Defensa de la salud y la Sierra |