1.- Los padres del menor, a primeros de mayo, acudieron a los Servicios Sociales del Ayuntamiento, preocupados por la actitud del joven, y desde ese momento se activó el protocolo habitual en estos casos por parte de la institución municipal: un Equipo de Atención Familiar adscrito a la Concejalía de Bienestar Social llevó a cabo las intervenciones oportunas para el seguimiento del caso, la redacción de los correspondientes informes, y la realización de las entrevistas, así como puso a disposición de los padres todos los recursos técnicos y de apoyo en caso necesario.
2.- Actualmente, el caso se encuentra en la Fiscalía de Menores, institución que debe resolver el asunto, y a la que el Ayuntamiento enviará los informes de seguimiento sociofamiliar que en su caso la Fiscalía haya solicitado.
3.- Los padres del menor han acudido a todas las citas que el Equipo de Atención Familiar les ha venido proponiendo, en cumplimiento de ese protocolo, y siempre hasta donde el ámbito de nuestras competencias municipales nos permite.
4.- Este Ayuntamiento no valora en ningún sentido ni entra en conjeturas ni opiniones acerca de los procesos judiciales y las acciones que sigue la Fiscalía, ni sobre los pronunciamientos que las partes hagan en sede judicial o ante los medios de comunicación.
5.- Al tratarse de un caso relativo a menores, este Ayuntamiento mantiene con pulcritud una estricta confidencialidad de las actuaciones aplicadas a la familia en este caso, tal como por otra parte exige la legislación, y ruega que otras instancias públicas y privadas velen por ese mismo respeto.
6.- El protocolo habitual que siguen los Servicios Sociales -asesoramiento, seguimiento y puesta a disposición de los recursos- es el mismo que se activa en todos y cada uno de los casos de especial sensibilidad: exclusión social, conflictividad familiar, violencia de género, asuntos relacionados con menores, etcétera. |