|
Piscina Municipal de calle Joaquín Blume | | Francisco Cosme García. 09.06.09 | | Otro año más a vueltas con la piscina municipal de Calle Joaquin Blume, y su lamentable estado de abandono durante todo el año, exceptuando el arreglo de cara en los meses de julio y agosto. Comento lo del “arreglo de cara”, pues durante esos dos meses, los que vivimos encima de la piscina, vemos el espectáculo que se forma a diario, esto es, una vez acabadas las clases de natación de los pequeños del pueblo y cerradas las instalaciones. Empieza el salto de la valla a la piscina, por grupos de jóvenes que casi es comparable al de la verja de la Blanca Paloma, pero, en éste caso con diversos fines, en ningún caso espirituales, tales como: realización de botellones con rotura de botellas en algunos casos, fiestas tipo boda de Farruquito , por supuesto, con guitarras, cigarritos “aliñados”, palmeteo y mucho cachondeito, también se produce éste salto con otros fines mas loables, como el de parejitas buscando más intimidad y que acaban retozando escondidos entre los árboles, estos los mas timidillos, o acaban la jugada en plena piscina, los mas valientes. | Hasta aquí todo entra dentro de la normalidad, el tema se complica cuando viene el señor de mantenimiento, el que abre la piscina a las 8 de la mañana, y tiene que recoger los restos organicos e inorganicos que dejan los jóvenes saltadores; cristales, alguna que otra caquita humana, porque claro no se va a fumar el peta el colega mientras yo me voy a mi casa a cag… ja!, preservativos tanto en zonas de descanso como en el agua, etc….Pero lo mas curioso fue cuando saltaron una vez la valla con un perro de esos con los ojos saltones y con cara de burro que como te pegue un bocao te deja echo un guiñapillo, bueno, pues este perro fue llevado porque una gata había parido y claro las gracietas de ese día era ver como el can partia en dos a cada gatillo, así como a la mamá gata. Ante esto llamé a la Policia Local, y llegaron en 2 minutos, rápido, pero no sirvio para nada pues echaron los restos de los gatos a la piscina y salieron saltando la valla entre risas.
Al final de cada verano, la piscina y su edificio anejo es asaltada llevandose todos lo efectos vendibles como chatarra, en su mayoría. En resumen, esta piscina está dejada y es una plaga de enfermedades las que habitan en esas sucias aguas. Eso lo sabe el señor que las limpia antes de que lleguen los padres con los chiquillos para disfrutar de unas clases de natación. El truco es quitar lo animalillos muertos, ratas, cucarachas, bolsas de plasticos, botellas de cristal, algunas rotas, etc….luego se le echa un buen chorro de cloro, por lo que el agua se queda transparente, empiezan a llegar los padres con los niños y al ver la piscina resplandeciente disfrutan del buen día que hace y del maravilloso baño de su hijo.
|
|
| | <-Volver |
|
|