Para esos casos debe de haber una puerta abierta con una ley del aborto en la que la mujer tenga libertad para tener o no al hijo y, ¡eso es responsabilidad de cada persona!. Yo no voy a ser la que condene a nadie, pues no estoy en su problemática y hay que ponerse en su lugar. Podría ser que si esas personas traen ese ser al mundo en situaciones difíciles puede que ese niño o niña sean más desgraciado que si no llega a nacer.
Por ello dejemos de debatir y dejemos que esa ley pueda estar ahí, ya que el que esté no tiene por qué inducir a nadie a abortar y en último caso el Juez Supremo que juzgue a cada persona. El Ser Supremo nos da toda la libertad, no la quitemos nosotros. |