Porque gane quien gane seguirán mandando los mismos, los grandes empresarios, los banqueros, y el injusto sistema capitalista.
Porque con mi meditada y consciente abstención estoy diciendo a los políticos que no cuenten con mi complicidad, que con mi voto no voy a legitimar su actuación durante los próximos cuatro años, en los que seguro, no volverán acordarse de mí.
Porque estoy harto de derechas e izquierdas, que luego en el parlamento europeo votan lo mismo en el 70% de los casos.
Porque las opciones minoritarias son en la mayor parte de los casos las “marcas blancas” de los grandes partidos, y en el mejor de ellos no tendrán representación suficiente para hacerse oír.
Porque no participar en este circo no me va a privar del derecho legitimo de criticarlo, de denunciarlo o alabarlo cuando lo merezca.
Porque estoy esperando que algún día los electores nos rebelemos contra los políticos profesionales, y planteemos otras formas de administrarnos, más justas, democráticas y equitativas.
Eso sí, paradojas de la vida, el azar ha hecho que me toque pasar todo el día sentado en una mesa electoral, a escasos centímetros de las urnas y las papeletas, recogiendo carnets en vez de pasar el domingo con mis niños en el campo.
Me lo tomo con buen humor, aunque no deja de ser paradójico.
Juan Manuel Mancebo Fuertes Junio 2mil9 jmanceb@gmail.com www.bobastro2.blogspot.com |