Si llegamos a este tipo de conclusiones sin que hieran lo más profundo de nuestros sentimientos, habria que cuestionarse muchos de los principios por los cuales se rige la sociedad española.
Estamos aceptando y padeciendo que cada vez sean más las jóvenes que mantienen relaciones sexuales sin protección, y en muchos de los casos, bajo los efectos del alcohol. Que dediquen cada vez menos tiempo al estudio y pasen de curso cargados de suspensos y sin recibir la llamada de atención por parte padres y profesores. Que desprecien todo aquello que guarde alguna relación conla responsabilidad y respeto.
Estamos generando, no en todos los casos afortunadamente, aunténticas generaciones de fracasados que cuando alcanzan los 25 años, sin preparacion academica ni oficio conocido, arrastran una depresión e inutilidad tal que a lo único que aspiran es a poder seguir viviendo a costa y en casa de los padres hasta ni se sabe que edad...
Pretender que maduren con los planteamientos actuales es una utopia, pero claro, no todos tienen un padrino ex-presidente de la Junta de Andalucia y actual vicepresidente tercero del Gobierno español.
Atentamente
Jose-Tomás Cruz Varela
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