Lo sucedido en Ojen (Malaga), todo un egendro, ya supera el "mas dificil todavia" del circo trasladado a la política municipal. En este bonito pueblo de la Costa del Sol, existe desde hace años, un grupo independiente denominado GSIO, excindido del PSOE. Ahora resulta que el citado GSIO, por apoyar al PSOE para que siga gobernando en la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol, le exige a dicho partido la expulsión de sus filas a cuatro de sus cinco concejales en Ojen, unido a la disolución de la agrupación local y suspenderles de militancia para posteriormente cosntituir una gestora e iniciar un nuevo periodo de afiliación para materializar la "impieza" (asi como suena) demandada por el GSIO. Además, el pacto incluye nuevas concesiones en la Mancomunidad y que en el futuro, su alcalde, José Antonio Gomez, forme parte de la ejecutiva provincial del PSOE. |
A todo esto, los ojenetos, que no pueden asimilar como un grupo independiente puede reclamar que los ediles del PSOE, elegidos democraticamente, deban entregar sus actas de concejales, y mucho menos todavia que los del GSIO reclamen a estos ediles renuncien a su militancia en el PSOE, repudian el vergonzante acuerdo de conveniencia GSIO-PSOE.
Si los secretarios provincial y de organización de Málaga, aceptan se les imponga por un grupo independiente la expulsión de sus concejales, lo mejor que pueden hacer, por un principio de dignidad y ejemplo, es presentar su dimision irrevocable.
La defensa a ultranza que está realizando el PSOE por mantener el control de la Mancomunidad, inmolando incluso a sus cargos electos, por mantener el control de la Mancomunidad, en este caso, ha superado el liston de la dignidad y con creces. Dicha humillación solo podria entenderse si es a cambio de mantener a muchos de sus cargos y militantes en este organismo supranacional, tal como ocurrió recientemente con el caso del secretario general de marbella, Jose Bernal, cuyo nombramiento como consejero-delegado de ACOSOL (empresa dependiente de la Mancomunidad) y con un sueldo de 110.000 Euros, ha sido altamente criticado en todos los medios de comunicación.
Actuaciones caciquiles de este tipo, a la larga, pagan su precio porque guste o no, los pueblos y sus habitantes tienen memoria..¡¡Tiempo al tiempo!!
Atentamente.
Jose-Tomás Cruz Varela |