Ayer saltó el escándalo en el Reino Unido porque los diputados ingleses pasaban de forma inmoral -pero legal- gastos domésticos y lujos como gastos de la Cámara de los Lores. Es decir cumplían la ley a su forma. Ya han salido, el mismo día, pidiendo perdón. Se va a reformar la ley para que no puedan volver a hacerlo.
En España ya ha saltado que la mayoría de los plenos están vacíos, el partido en el gobierno de hecho ha perdido varias votaciones por que faltaban parlamentarios de su partido. Los diputados se saltan, gracias a subterfugios, la norma de que un diputado no debe ni puede tener otro trabajo, y ahí están algunos como Acebes que ejerce en su bufete y además es consejero de no se cuantas empresas. El propio Aznar se saltó la incompatibilidad que dicta el ser miembro del Consejo de Estado.. Pero aquí, en España, nadie pide perdón.
Los del PP y PSOE andan con sus corruptelas y no piden perdón ni cuando les pillan, ni cuando les condenan. Ponen la mano en el fuego por sus compañeros, pero lo hacen porque saben que la llama no quema. Nadie le va exigir responsabilidades, si acaso solo con la boca pequeña.
¿De quien es la culpa de esta cara dura? ¿De nuestros políticos? ¿o de nosotros? ¿Cuando empezaremos a exigir más a los que nos gobiernan? ¿Cuando penalizaremos a los corruptos retirándoles nuestro voto?
En Inglaterra o Alemania salen a pedir perdón, para que los votantes les perdonen y no todos cambien su voto, si no lo hicieran habría una masiva penalización en las próximas elecciones. En España no hace falta, un votante del PSOE o del PP no va a cambiar su voto, ni aunque el candidato a las elecciones de su partido bajará "del cielo parlamentario" y le diera un par de bofetadas. ¿Para que pedir perdón? ¿Para que arrepentirse? ¿Para que dejar de hacer lo que les salga en gana?
Si fuéramos europeos un Presidente del Gobierno que hubiese prometido que no iba a haber crisis, que nos hubiese prometido el pleno empleo hace sólo un año y que no tiene mayoría suficiente en el parlamento, habría dimitido. Pero no lo somos. |